ricardo.jimenez@eluniversal.com.mxEl peso mexicano se encuentra dentro de un panorama complicado, es decir, hay pronósticos de que en los siguientes meses podría fluctuar entre 15 y 16 pesos por dólar, coincidieron analistas del medio financiero.
El mayor deterioro de la moneda mexicana resultaría básicamente de la expectativa de una mayor baja en las tasas de interés domésticas, para las cuales, según estimaciones de los analistas, se espera un nivel de 6.5% al cierre del primer trimestre de 2009.
Además, el tipo de cambio peso-dólar está reaccionando a la demanda de divisas estadounidenses que realizan los empresas que aún tienen problemas con los compromisos relacionados con productos derivados.
Las presiones en el mercado de cambios nacional también tuvo su origen en la colocación de bonos en dólares que realizó Pemex la semana pasada, demandada principalmente por inversionistas nacionales, que vieron la necesidad de comprar dólares en el mercado local.
El deterioro de las cuentas externas es otro de los factores que influyeron en la depreciación del peso, sobre todo en los reportes más recientes de la balanza comercial en donde muestra detrimento en el sector exportador.
Para el subdirector de mercados financieros de Santander, Salvador Orozco, existen grandes posibilidades de que el peso mexicano supere el precio de los 15 pesos por dólar en las próximas semanas. Las condiciones están dadas, sobre todo porque se percibe mayor deterioro de las cuentas externas en los siguientes meses, debido al fuerte déficit de la balanza comercial, derivado de la caída del sector exportador.