DAVOS.— El inversionista estadounidense de origen húngaro George Soros dijo hoy en Davos que la magnitud de la crisis financiera global es mayor que en los años 30 y que es necesario que el Estado intervenga para rescatar a los bancos porque el sector privado no puede hacerlo.
En el almuerzo de inauguración del Foro Económico Mundial que se celebra en la estación alpina de Davos hasta el domingo, Soros reconoció: “No predije que el sistema financiero se iba a colapsar, es algo que también ha sido una sorpresa para mí como para los demás. La magnitud del problema es significativamente mayor que lo que fue en los años 30”, aseguró Soros.
Para ilustrarlo Soros, que nació en 1930 en Budapest, recordó que en EU “el crédito como un porcentaje del Producto Nacional Bruto (PNB) era de 160% en 1929 y creció hasta 260% en 1932 y comienzos de 1933, como resultado de la deflación y la caída de la actividad económica”. Añadió que en 2008 el crédito se situó en 360% de PNB y aumentará hasta 500% en los próximos años como consecuencia de la deflación y depresión.
Soros, que tumbó a la libra esterlina en 1992 apostando contra ella unos 10 mil millones de dólares, consideró necesaria la recapitalización de los bancos y que “la mayor parte, si no todo el dinero, vendrá del gobierno porque el sector privado no lo va a poner”.
El inversionista añadió: “Para contrarrestar el colapso del crédito es necesario crear dinero y recapitabilizar el sistema bancario” y criticó que la administración de George W. Bush actuó demasiado tarde.
Soros, actualmente presidente del Soros Fund Management LLC, cuantificó las necesidades de recapitalización del sistema bancario en EU en 1.5 billón de dólares, ya que la capitalización bursátil de los bancos asciende a un billón de dólares. Además, Soros rechazó la creación de un bad bank o aggregator bank (banco malo) estatal en los términos en que se ha discutido hasta ahora, es decir para comprar los activos tóxicos o no líquidos y mantener el capital en el “banco bueno”, que es recapitalizado posteriormente. (EFE)