Líderes demócratas de la Cámara de Representantes revelaron ayer un plan por 825 mil millones de dólares en gasto y recortes impositivos, que esperan ayude al presidente electo Barack Obama a revertir la intensa caída de la economía estadounidense.
En tanto se analiza este paquete, ayer Obama, obtuvo la segunda mitad del paquete de 700 mil millones de dólares (mmdd) para rescatar al sistema financiero, después de que no prosperara en el Senado una resolución para bloquearlo.
El nuevo paquete de rescate que se negociase agregaría a un ya masivo déficit presupuestario de 1.2 billones de dólares previsto para este año, el cual combinaría 550 mmdd en iniciativas de gastos de emergencia y 275 mmdd en beneficios impositivos temporales en los próximos dos años.
El objetivo de la legislación, según la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, una demócrata, es crear y salvar hasta cuatro millones de empleos en una economía que ha sufrido una recesión de más de un año.
Obama hizo un llamado al Congreso a actuar con rapidez o arriesgarse a ver un mayor deterioro en la economía.
John Boehner, líder republicano en la Cámara Baja, dijo que el proyecto exigiría “un cuestionable nuevo gasto público en programas y proyectos, en tanto que daría menos alivios fiscales para las familias de clase media y la pequeña empresa” de los que Obama había propuesto.
Pelosi reconoció que dar a conocer la propuesta era sólo el “primer paso” en lo que sería un largo mes de presión legislativa en el Congreso.
El presidente de la Comisión de Asignaciones de la Cámara, David Obey, un demócrata de Wisconsin que tuvo un importante rol en el desarrollo del proyecto, advirtió que 825 mil millones de dólares podrían no alcanzar para todo lo que necesita hacerse.
“Este es el mayor esfuerzo de cualquier cuerpo legislativo en el planeta... para evitar una catástrofe económica”, dijo Obey.
Y agregó: “Podríamos necesitar hacer más, más adelante”, debido a el rápido deterioro de la economía estadounidense.
El miércoles, un día después de que Obama jure como presidente, la Comisión de Obey planea hacer una revisión detallada del proyecto, dándole a los republicanos una oportunidad para ofrecer modificaciones.
El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes supervisará las cláusulas impositivas y un tercer panel examinará los asuntos sobre energía propuestos en el plan.
Ayuda para el mercado inmobiliario
Una de las propuestas impositivas busca que el dinero vuelva a fluir inmediatamente hacia los constructores de casas y otros sectores golpeados duramente por el desplome del mercado de las viviendas. El plan permitiría que las empresas amorticen pérdidas corrientes contra los últimos cinco años de impuestos. Aunque la legislación ofrece un margen de dos años para la amortización.
Pero las compañías que se han beneficiado del rescate financiero del gobierno por 700 mil millones de dólares no tendrán permitido solicitar este alivio fiscal mejorado.
El plan también incluye otros alivios impositivos para la inversión empresarial y cumple una promesa que había hecho en su campaña el presidente electo, de dar a los trabajadores un crédito impositivo reembolsable de 500 dólares, que asciende a mil dólares por pareja.
Con la tasa de desempleo en Estados Unidos trepando —podría exceder 9% para comienzos del próximo año, según algunos analistas de gobierno— el proyecto extendería los beneficios para los desempleados en 2009 y fortalecería capacitación laboral.
Por el lado del gasto, la legislación propuesta invertiría cientos de miles de millones de dólares en proyectos como reconstrucción de caminos y puentes, junto con ayudas para las escuelas. También invierte en tecnologías de información para la salud y daría 87 mil millones de dólares en ayuda. (Agencias)