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El caso Madoff dio un nuevo giro para el Grupo Santander.
Diarios y agencias internacionales citaron ayer que se designó un fiscal anticorrupción para investigar los vínculos del sector financiero español con la empresa de Madoff.
En Santander aclararon que hasta el momento la fiscalía no se ha puesto en contacto con el grupo ni ha solicitado ningún tipo de información.
El fraude de Bernard Madoff, que generó un quebranto que se estima en 50 mil millones de dólares para grandes empresas e inversionistas, sigue tocando al consorcio hispano.
En Santander reconocieron que la entidad perdió 17 millones de euros y se calcula que clientes del grupo que apostaron a la firma Madoff fueron defraudados por 2 mil millones de euros.
Directivos de la institución aclararon que el banco no puede defender a los clientes que se involucraron y perdieron recursos con Madoff, “porque ellos aceptaron y pidieron invertir su dinero en esos instrumentos”.
Además, puntualizaron que aún no inician los juicios, por lo que están a la espera de que el proceso en contra de Madoff avance, a fin de determinar el dinero que recuperará el banco y el procedimiento a seguir, esto para el caso de los 17 millones de euros.
La agencia AP informó que el fiscal anticorrupción investigará si alguna persona u organización española tenía vínculos con el fraude de Madoff.
Incluso, el diario El País refirió que se nombraron dos fiscales españoles; en principio, la indagación se centraría en Andrés Piedrahita, un financiero colombiano residente en Madrid y socio del Grupo Fairfield Greenwich, que es una compañía de inversiones estadounidense que reclutaba clientes para que inviertan su dinero con Madoff.
Hace unas semanas, The Wall Street Journal confirmó que diversos empresarios de América Latina y en particular de México fueron víctimas de Madoff.
Aseguraron que estas inversiones se contrataron a través del banco español Santander. Pero en México directivos del grupo aclararon que ninguna operación de la empresa de Bernard Madoff se contrató en el país. “Aquí, en México no operó ni se ofreció ese tipo de portafolios”, afirmaron voceros del consorcio.
Versiones periodísticas revelaron que entre los defraudados mexicanos se incluye a la familia Clariond. Incluso, Ernesto Canales, abogado cercano a la familia regiomontana, informó que la pérdida para inversionistas mexicanos asciende a 300 millones de dólares.
En el caso de los Clariond se investiga dónde contrataron el portafolios, si fue en España, Estados Unidos o Venezuela.
En Santander insistieron en que la pérdida por 17 millones de euros no tendrá impactos en el balance del intermediario ni afectará su operación.
Reiteraron que el quebranto representa una parte mínima del capital del grupo.