Sí habrá apoyo financiero para General Motors (GM) y Chrysler. El gobierno de EU salió ayer al rescate de la industria automotriz, con préstamos por un total de 17 mil 400 millones de dólares a cambio de concesiones por parte de las compañías y sus trabajadores.
GM recibirá 13 mil 400 millones de dólares y Chrysler LLC obtendrá 4 mil millones de dólares. Ford no obtendrá la ayuda por el momento. “Permitir que se caigan las compañías automotrices no es un curso de acción responsable”, dijo el presidente estadounidense, George W. Bush.
Añadió que la quiebra resultaría ineficaz para la industria en estas circunstancias y, por el contrario, propinaría “un golpe inaceptablemente doloroso a los esforzados estadounidenses” de todos los sectores.
Momentos después de que se hizo el anuncio por parte de la Casa Blanca, el presidente de GM, Rick Wagoner, dijo en una conferencia con analistas estar confiado en que la ayuda anunciada para el sector del automóvil será suficiente para permitir reflotar su compañía.
Wagoner declaró además que “la cantidad será suficiente” y que está confiado en que GM cumplirá con los requisitos impuestos por Washington sobre la viabilidad de la empresa.
El paquete de rescate les da a las automotrices un plazo de tres meses para elaborar planes de reestructuración que las vuelvan viables. En caso de no cumplir, el 31 de marzo deberán reembolsar los préstamos, algo que políticos, empresarios y analistas consideraron “les resultará sumamente difícil”.
Aún así, en febrero, GM tendrá acceso a otros 4 mil millones de dólares. La compañía indicó que ya empezó a trabajar para finalizar el acuerdo y que espera tener acceso a los fondos el 29 de diciembre.
Además, para acceder a estos fondos las dos firmas deben aportar garantías de acciones sin derecho a voto al gobierno de EU.
Asimismo, deben aceptar límites a las compensaciones ejecutivas y eliminar lujos tales como los aviones ejecutivos. La deuda con el gobierno tendrá prioridad frente a otros pasivos. Las empresas deben permitirle también examinar sus cuentas y, por último, deben reportar cualquier operación de más de 100 mdd y la administración federal puede bloquearlas.
Ford no fue considerada en este anuncio debido a que desde que presentó su plan financiero el 2 de diciembre pasado declaró que no tenía la urgencia de la liquidez que sí demandaban sus competidores. (Con información de agencias)