WASHINGTON.— La Casa Blanca se plantea una quiebra controlada de las grandes empresas automovilísticas de EU como una manera de salvar el sector, sumido en una grave crisis debido a la drástica caída de las ventas.En su rueda de prensa diaria, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, afirmó que van “a hacer algo”, pues el gobierno quiere evitar un colapso caótico de las automovilísticas.
El presidente de EU, George W. Bush, se expresó en términos similares ayer cuando durante una intervención en el Instituto Estadounidense de la Empresa dijo que estaba preocupado por un colapso incontrolado de los fabricantes de automóviles.
Bush afirmó que el estadounidense medio saldría dañado por la caída de los fabricantes y añadió que en este asunto tiene una obligación con su sucesor. “No creo que sea una buena política arrojarle una crisis” en su primer día de trabajo, argumentó.
Por su parte, Perino declaró que la Casa Blanca está muy cerca de llegar a una decisión sobre la concesión de ayudas económicas a los fabricantes de automóviles, pero se negó a ser más específica.
Es la primera vez que la administración de Bush admite públicamente que está considerando la quiebra de uno o varios de los tres grandes de Detroit (General Motors, Ford y Chrysler). (EFE)