La deflación es la nueva batalla que tiene que enfrentar la economía de Estados Unidos, aunque no cuenta con un arma monetaria convencional para librarla, estimó la firma Merrill Lynch (ML).El economista en jefe para América del Norte de ML, David Rosenberg, anticipó que el consumidor estadounidense verá una deflación durante la segunda mitad de 2009, que consiste en el descenso de los precios por falta de demanda, cuando se convertirá en la característica más permanente del panorama macroeconómico.
Ayer, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó que la caída de los precios fue de 1.7%, superando el récord anterior de 1%, correspondiente a octubre. Así, los precios al consumidor cayeron en noviembre en la cifra mayor registrada en los últimos 61 años, arrastrados por una caída de los precios de combustibles que duplicó la del mes anterior.
Las caídas reflejan la grave recesión reinante y elevan las presiones para que la Reserva Federal (Fed) tome medidas enérgicas que prevengan la deflación.
Además, el Departamento de Comercio informó ayer que la construcción de nuevas viviendas bajó en noviembre 18,9%, la mayor contracción en 25 años, a un ritmo anual de 625 mil casas, el menor ritmo desde 1959.
La Fed prometió usar “todas las herramientas disponibles” para combatir la crisis financiera y la recesión.
Rosenberg señaló que la recesión en el sector de la vivienda que comenzó hace tres años se convirtió en una recesión del gasto en capital a fines de 2007, y al tercer trimestre de 2008 en una recesión del consumidor.
“Esperamos que esta recesión dure hasta finales de 2009 antes que se dé una recuperación pronunciada en 2010”, añadió Rosenberg en el análisis Economía de Estados Unidos: expectativas para 2009.
Abundó que los efectos del ingreso negativo por la caída en la vivienda y los precios de las acciones reforzarán la tendencia alcista en los ahorros personales, creando un ambiente altamente deflacionario conforme aumente el desempleo en 2009 a una tasa de 8.5%.
Proyectó que el PIB real de EU se contraerá en más de 2% el año próximo.
Advirtió que estamos a la mitad de una contracción secular del crédito —no es solamente cíclica— y probablemente se trata de un periodo prolongado de tendencia a la baja en el crecimiento económico, ambiente que se sostendrá, y tendrá políticas de tasas de interés muy bajas. (Notimex y AP)