El aumento en la cartera vencida ya se refleja en los reportes del Buró de Crédito. En la actualidad, existen 12.5 millones de registros con una nota negativa, es decir, 10% del total de historiales en el país.
Mauricio Gamboa, director del Buró, precisó que a la fecha 90% de la base de los 125 millones de historiales está al corriente y 10% ya presenta problemas de pago.
Hasta el periodo enero-abril, el índice de cumplimiento se ubicaba en 93%, mientras que 7% mostraba atrasos. Sin embargo, a consecuencia de la crisis, esta variación se disparó considerablemente, reconoció.
Las notas negativas son un indicador que consideran los intermediarios y las empresas comerciales para otorgar un crédito; si existe un mal historial, difícilmente se aprobará un préstamo.
Gamboa admitió que el avance en los adeudos vencidos ya se refleja en los historiales del Buró de Crédito (en seis meses se incrementó la variación tres puntos porcentuales).
De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el incremento en las notas negativas en el Buró son resultado del mayor sobreendeudamiento de las familias mexicanas.
Incluso, directivos de la dependencia anticiparon que esta cifra pudiera incrementarse considerablemente en los próximos meses debido a la situación económica y a las expectativas de pérdida de empleos.
El crecimiento en los reportes no positivos también obedece a una mayor renegociación de un crédito vencido o que implique la condonación de una parte de la deuda por parte de las instituciones financieras; éstos también tienen que reportarse al Buró.
En el historial se incluye una clave donde se precisa si se logró o no un descuento, una renegociación o se causó quebranto a la institución financiera.
El Buró de Crédito, cuyos accionistas son los bancos, tiene como función recabar información de quienes tienen un préstamo con una institución financiera —bancos, Sofoles, tiendas departamentales o de autoservicio—, o bien para quienes contrataron servicios de telefonía celular o televisión restringida.
El titular de la cuenta es el único que puede consultar el historial o las entidades que otorgan financiamientos.
En la actualidad operan en el país dos sistemas de información crediticia: Círculo de Crédito y el Buró de Crédito.
Gamboa dijo que el Buró ofrece alertas para los usuarios, a fin de que corrijan a tiempo su historial crediticio.
Hace unos meses, recordó el directivo, se emitieron nuevos reportes, con la finalidad de que los usuarios del sistema bancario mexicano entiendan con más facilidad la información y ubiquen más rápido los puntos de mayor interés para evitar sorpresas.
En éstos, se podrá ver la trayectoria de pago, detectar los puntos favorables y localizar retrasos de pago.
Explicó que en el nuevo formato hay un semáforo que determina la situación del acreditado respecto a su estatus de deuda. Si el color está en verde, el crédito está al corriente, en amarillo indica que el pago tiene un atraso de entre uno y 89 días, y en rojo se advierte que hay una demora superior a 90 días y que se debe actuar con rapidez para evitar una mayor carga y afectación.