david.aguilar@eluniversal.com.mxLa importación de autos usados de más de 10 años de antigüedad desde Estados Unidos y Canadá se hará sin una regulación que evite la entrada a vehículos que en esas naciones la legislación ya no les permite circular.
En los próximos días el gobierno federal emitirá un decreto donde solamente señala que el acceso libre de pago de aranceles, a partir del 1 de enero de 2009, será para automotores que prueben su origen, es decir, que hayan sido fabricados en alguna planta de la zona del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Otro artículo que contendrá esta prescripción será que tendrán libre paso a suelo mexicano si demuestran que cuando menos 65% de los componentes fueron manufacturados en esta región económica del mundo.
Ejecutivos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) dijeron en consulta para EL UNIVERSAL que esto no será suficiente para impedir que sigan llegando a suelo mexicano vehículos en malas condiciones físicas y mecánicas. “Lo que se pidió no se cumplió por parte del gobierno federal; tendremos un 2009 donde se verán mermadas las importaciones de ese tipo de unidades, más por los efectos de la crisis que por el decreto”, anticipó Guillermo Rosales, director de Enlace Legislativo de la AMDA.
Los distribuidores prevén un año complicado en 2009, donde la restricción al crédito automotriz será factor, pero consideran que una porción importante del mercado de unidades nuevas y usadas del sector formal seguirán afectadas por la disponibilidad de los coches importados. “El gobierno federal no tiene los mecanismos en frontera para saber qué auto fue construido en la región del TLCAN o si tiene el porcentaje mínimo de componentes. Además, aunque paguen arancel, éste es ya mínimo con la reforma al decreto que se dio en febrero pasado”, explicó Rosales.