Los ministros de Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) coincidieron en que la economía europea requiere un impulso cuantioso de dinero para superar la crisis, pero no se pusieron de acuerdo sobre las medidas que los países deben aplicar.
En su primer debate sobre el plan de reactivación planteado por la Comisión Europea, los 27 aceptaron la petición de Bruselas de destinar fondos equivalentes a 1.5% del PIB comunitario a impulsar la actividad y el empleo.
Según la propuesta del ejecutivo de la Unión Europea (UE), el gasto total debe ascender a 200 mil millones de euros (254 mil millones de dólares), de los que 170 mil millones (1.2% del PIB de la UE) tendrán que salir de los presupuestos nacionales y 30 mil millones de las arcas comunitarias y del Banco Europeo de Inversiones.
Bruselas dejó claro que no todos los países deben hacer el mismo esfuerzo, pues depende de su situación presupuestaria, y hoy tampoco quedó claro el gasto adicional que los gobiernos están dispuestos a asumir.
El ministro alemán, Peer Steinbrück, sí advirtió a sus colegas que la primera economía de la UE no pondrá en marcha nuevas medidas coyunturales hasta no comprobar el resultado de las ya adoptadas, por un importe superior a 30 mil millones, equivalente a 1.25% de su PIB. En cualquier caso, la ministra francesa y presidenta de turno del Ecofin, Christine Lagarde, aseguró que “compartimos el diagnóstico de la Comisión” sobre la situación económica y la necesidad de actuar y destacó el acuerdo en torno a los principios del plan de reactivación.
El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, constató, por su parte, “un grado razonable de consenso, aunque no total”. Entre las ideas que no obtuvieron respaldo destaca la posibilidad de destinar 5 mil millones de euros (6 mil millones de dólares) del presupuesto comunitario que no han sido utilizados a mejorar las infraestructuras energéticas transeuropeas y para proyectos de banda ancha. Alemania, Holanda, Austria y Suecia (todos contribuyentes netos a las arcas comunitarias), así como Polonia, hicieron constar su rechazo a esa propuesta, según fuentes comunitarias.
En cuanto a la concreción de los planes de ayuda nacionales, los ministros subrayan en el documento que remitirán a los líderes de la UE para su discusión en el Consejo Europeo de la próxima semana que, “teniendo en cuenta sus diferentes situaciones, los estados miembros pueden elegir entre una variedad de medidas” para impulsar la actividad. (EFE)