Luis Pazos, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), informó que esta dependencia actúa como mediadora entre bancos y clientes en programas de reestructura con tarjetas de crédito.
A la fecha, dijo, hay alrededor de 5 mil orientaciones en las que se busca facilitar la reestructura de un préstamo vencido.
En conferencia de prensa para presentar el planificador de presupuesto personal y familiar, el funcionario reconoció que hay acciones para facilitar la cancelación de plásticos.
“En este momento es un calvario iniciar un proceso para cancelar una tarjeta”, dijo.
Luis Pazos insistió en que es necesario ser cautelosos. “Hay que cuidar las deudas de tarjetas, seguros e hipotecas y que éstas no superen 35% de los ingresos”.
Advirtió que 31% de los mexicanos efectúan gastos que rebasan su salario. Aseguró que es indispensable elaborar un presupuesto familiar. En éste se deben identificar los gastos mensuales y clasificarlos en orden de importancia. También es conveniente anotar las compras diarias y planear metas de ahorro a corto, mediano y largo plazos.
Sugirió no comprar a crédito o a meses sin intereses, ya que ello aumentará los compromisos de pago.
En esta época, recalcó, es indispensable practicar el consumo inteligente, es decir, valorar si se requiere un determinado artículo.
El funcionario comentó que según estadísticas de la Condusef sólo 8.4% de las personas consideran algún instrumento de protección en su presupuesto, tal es el caso de seguro médico, de vida y educativo, entre otros.
Comentó que es preocupante que 80% de encuestados prefieren manejar su dinero en efectivo. Y sólo 14% de la población tiene alguna cuenta de ahorro o inversión formal.
De acuerdo con el Banco de México, en el país hay 28.5 millones de cuentas con tarjeta de débito, 62 millones de cuentas de cheques, 4326 mil contratos de ahorro y 3.2 millones de cuentas de depósitos a plazo.
El presidente de la Condusef manifestó que una parte importante de los mexicanos destina 29% de sus ingresos a la compra de alimentos, bebidas y tabaco; 9% del sueldo se dirige a salud; 16% a educación y esparcimiento; 6% a vestido y 19% a transporte.