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Prever y no malgastar son las características que deben prevalecer este fin de año al recibir el aguinaldo. De acuerdo con un sondeo sobre el uso de esta prestación que realizó la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en 2007, 25.1% de los entrevistados respondieron que dedicaron esos recursos a la compra de ropa y calzado; 15.8% lo destinaron a los festejos de Navidad y Año Nuevo; 15.4% compraron regalos y juguetes; 12% lo ahorraron y sólo 11.3% pagaron deudas.
Sin embargo, la tendencia debe cambiar en este 2008 como resultado de la crisis económica y financiera.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) consideró que ante las condiciones de incertidumbre las personas deben reajustar la forma en que gastan su gratificación, enfocándose principalmente al pago de deudas.
Este dinero se debe dividir en tres puntos dependiendo del tamaño de cada situación: primero hay que liquidar los adeudos; en segundo lugar hay que hacer mejoras de la casa o inversiones domésticas (remodelación del hogar, mantenimiento del coche, comprar bienes duraderos), obviamente sin endeudarse más de 25% de los ingresos familiares y dejar una tercera parte para los festejos navideños.
“Se recomienda llevar a un nivel consciente los gastos; hay que replantearse la conveniencia de no derrochar”, afirmó la dependencia.
El aguinaldo es una disposición que data de 1970 y tiene como finalidad solventar los gastos y compromisos de los trabajadores en la temporada navideña.
La Profeco recomendó evitar la penosa cuesta de enero, que tiene como desenlace préstamos personales, uso de la tarjeta de crédito, solicitar algún financiamiento bancario o la visita a las casas de empeño.
Tampoco hay que dejarse llevar por las ofertas de meses sin intereses y mucho menos si los generan, pues sus deudas se incrementarán de forma estratosférica.
El control de adeudos debe ser importante y más para quienes las generaron con los plásticos de crédito.
En este rubro, hay que tener presente que los saldos vencidos generan moratorios y el incumplimiento afecta el historial crediticio.
La Profeco recalcó que la crisis puede mostrar oportunidades de compra para quienes tengan liquidez.
También sugirió ser cauto al gastar su dinero y dar prioridad a las necesidades de la familia.
Hay que evitar las compras que se guían por emociones.
Otro elemento que se debe considerar es que en diciembre son comunes las enfermedades respiratorias, lo que genera gastos inesperados, para los cuales hay que estar preparados.