El incremento de precios en bienes administrados por el gobierno como la gasolina y el gas doméstico presionó a la inflación en la primera quincena de noviembre, la cual repuntó en 0.94%, nivel que no se registraba desde 1998.
De esta forma, el dato anualizado, es decir, comparado contra la primera quincena de noviembre de 2007, reporta un incremento de 6.18%, que se da por primera vez desde 2001.
“La trayectoria del subíndice de los bienes y servicios administrados y concertados estuvo influida por la terminación del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida en varias ciudades del norte del país, así como por el desliz en las cotizaciones de las gasolinas y del gas doméstico”, expuso Banxico.
Alfredo Coutiño, economista senior para América Latina de Moody’s economy consideró necesario coordinar las políticas fiscal y monetaria para apoyar el dinamismo económico.
En este sentido, expuso que previsiblemente, la autoridad fiscal podría eliminar el desliz aplicado al precio de las gasolinas, ante la baja en los precios de los combustibles en Estados Unidos.
Por su parte, la política monetaria debería sincronizarse con la fiscal, reduciendo la tasa de interés, con el fin de enfrentar los efectos de la recesión en EU.
Coutiño confió en que la inflación tenderá a reducirse, debido a bajas en los precios internacionales de las materias primas y una menor demanda agregada interna, en línea con el entorno de débil crecimiento económico global.