SAN JOSÉ.— La Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), que sesiona en asamblea anual en Panamá, definía ayer las respuestas regionales “anti—cíclicas” para enfrentar la crisis financiera mundial con la garantía de que la banca de América Latina está “mejor preparada” que en el pasado reciente para soportar el impacto de las turbulencias económicas internacionales.El ecuatoriano Fernando Pozo, presidente de Felaban, afirmó ayer que “es importante identificar” el tipo de regulación que puede adoptar y necesita la industria bancaria de América Latina, para prevenir agudas crisis financieras.
“La crisis es muy grande y el impacto va a venir, pero en Latinoamérica hay un buen nivel de liquidez, hay un tipo de cambio flexible de la moneda que evita los ataques especulativos y además, aunque el crecimiento para 2009 se va a corregir a la baja, habrá crecimiento”, aseveró Pozo.
“Hay que tomar medidas anticíclicas para mantener la liquidez en el sistema. Cada país en Latinoamérica debe hacer una buena política macroeconómica”, declaró. Para “minimizar” los efectos de la situación, se requiere de manejo cuidadoso de “la asignación de incentivos” y proteger al sistema de los controles excesivos y de la falta de regulación, sugirió.
“Es importante corregir los problemas del mercado y aprender de ellos”, acotó.
Asimismo, la banca de Estados Unidos y la de América Latina definirán en la asamblea el nuevo esquema de financiamiento ante el actual contexto financiero mundial.
“Este financiamiento se va a replantear. Se puede reducir, aumentar, depende de las líneas de crédito que den bancos estadounidenses”, añadió.
Sin embargo, Pozo advirtió que la crisis “ha dado lugar a una peligrosa falta de credibilidad en el sistema” y recordó que los problemas surgieron por “las malas prácticas y los préstamos mal dados en EU, algo que no ocurre en América Latina”.