Las economías de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), de la que México forma parte, entraron en recesión, expuso el organismo.
Así, la OCDE recortó los pronósticos para el Producto Interno Bruto (PIB) de los 30 países miembros en 2009, a -0.3%, desde el alza de 1.7% estimada en junio pasado.
De esta forma, se observarían cuatro trimestres de caídas, donde la mayor contracción se registrará en el cuarto trimestre de este año, con una baja de 1.4% a tasa anual.
De acuerdo con la OCDE, existe el riesgo de que las economías de los mercados emergentes observen un golpe mayor, consecuencia de la desaceleración del comercio global y de la reevaluación del riesgo por parte de los inversionistas extranjeros.
En particular, se observaría un fuerte descenso en el PIB de Estados Unidos al año entrante, el cual se ubicaría en -0.9% anual.
Además, el organismo indicó que existe el riesgo de que aumente el tiempo para que las condiciones financieras se normalicen, en tanto, podrían profundizarse las fallas de las instituciones financieras.
El organismo pronóstico que el periodo de retroceso económico para la zona OCDE que ocurre desde el tercer trimestre de este año, finalizará hasta mediados de 2009.
Expuso que el desempleo seguirá aumentando en los países que integran la zona de la OCDE.
Al respecto, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, reconoció que sí se enfrentará un periodo complejo hacia adelante y que en su momento se analizará la proyección del crecimiento económico para 2009 del país.
“Yo creo que lo valioso del mensaje de la OCDE es que nos señala, nos ratifica, que sí vamos a enfrentar un periodo complejo hacia adelante; de que sí hay fuerzas de desaceleración en nuestra economía, y nosotros en las próximas semanas estaremos analizando esto, y cuando corresponda le pondremos número a la casa”, comentó en conferencia de prensa.
Por lo pronto, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) ajustó a la baja la proyección de crecimiento de México a 0.5% para el próximo año, por el fuerte deterioro de la economía de Estados Unidos.
El secretario de Hacienda confió en que la recaudación no caerá.