finanzas@eluniversal.com.mxROTTERDAM, Holanda.— América Latina será golpeada por la crisis, pero con relativamente menos dureza de lo que hubiera ocurrido en otra época, opinó el ex presidente de Perú, Alejandro Toledo, al subrayar su esperanza de que una reconstrucción del sistema financiero global se hará sin afectar a los más pobres.
“Ésta es una crisis financiera profunda... una crisis de casino”, cuyos protagonistas “actuaron sin reglas, sin supervisiones”, lo que llevó a una situación sin precedentes en la que los gobiernos de los centros del capitalismo “están estatizando bancos y privatizando la deuda”, dijo el ex mandatario peruano durante un breve dialogo con EL UNIVERSAL.
Toledo recordó que “a nosotros (los latinoamericanos) se nos criticaba, nos decían irresponsables porque las políticas que practicábamos creaban déficits fiscales, que porque se disparaba la inflación y economías desequilibradas”.
Ahora, sin embargo, la crisis fue desatada por problemas en las naciones más desarrolladas y los responsables de haberla desatado no han sido castigados, anotó.
Durante la charla, Toledo hizo notar que los efectos de la crisis pueden ser más resentidos por algunos países latinoamericanos que reciben mayores cantidades en remesas de sus migrantes.
El Salvador, por ejemplo, recibe casi el equivalente de un 20% de su Producto Interno Bruto (PIB), recordó Toledo, que consignó igualmente que Ecuador y México resentirán la crisis financiera en ese aspecto, aunque insistió en que el efecto será para todos: “Venderemos menos, nos pagarán menos”.
Con todo, consideró que “la región está relativamente mejor blindada que antes”, al precisar que la relación comercial con Estados Unidos es menor que antes: 33% del comercio va a Estados Unidos, 67% a la Unión Europea, y por tanto Estados Unidos ya no es el único socio comercial o única fuente de inversión externa.
“Espero que el Grupo de los 20 tendrá el coraje necesario para reformar el sistema y que la solución de la crisis no recaiga sobre los pobres”, dijo.