Las tarifas de interconexión que pagan las telefónicas fijas a las móviles en enlaces de “el que llama paga” en México y otros países de América Latina son significativamente más altas que en la mayoría de los mercados emergentes, y representan una parte importante de las utilidades de los operadores celulares, de acuerdo con un estudio de Banamex Casa de Bolsa.
El nivel de estas cuotas ha sido tradicionalmente un tema de conflicto entre los operadores y las autoridades, y actualmente existen varios litigios sobre una resolución tomada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) que obliga a una reducción en estos precios.
Las tarifas de interconexión repercuten de manera directa en lo que paga el usuario final, pues forma la mayor parte de la estructura del precio por minuto que consume.
De acuerdo con el reporte de Banamex Casa de Bolsa, si el gobierno federal reduce las tarifas de interconexión que pagan los operadores fijos a las empresas celulares en los enlaces de “el que llama paga”, a niveles de los países de China o India, es decir, 60%, la utilidad operativa de Telcel caería 22%.
Destacó que para una empresa como Telcel (América Móvil) es más impactante una reducción en estas cuotas que el efecto que traería la entrada de nuevos jugadores o de la portabilidad numérica.
“Creemos que habrá una legislación más agresiva para reducir las tarifas de terminación cuando el régimen actual expire en 2010. Nuestros supuestos de América Móvil incluyen una reducción anual de 25% en tarifas de terminación a partir de 2010”, sostuvo Banamex Casa de Bolsa.
Explicó que estas tarifas de terminación son muy importantes para estas empresas en términos de ingresos.
Añadió que las reducciones en las cuotas de fijo a móvil tienen un impacto significativamente más alto que las disminuciones en las tarifas de teléfono móvil a teléfono móvil.
“La terminación recibida de operadores de línea fija es significativamente más rentable que la proveniente de operadores de líneas móviles”, debido a que los operadores celulares pagan sólo 10% de la tarifa de línea fija, tanto en Brasil como en México, de la que les devuelven.