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Comercial Mexicana está pagando caro desatender el negocio de supermercado y apostar fuerte en instrumentos financieros.
La tesorería de la Comer vio gran oportunidad para aumentar ingresos vía operaciones en instrumentos derivados vinculados al tipo de cambio, y no sólo como una cobertura para respaldar las mercancías que importa para sus tiendas.
La trampa estuvo en que apostó a un dólar más barato y no consideró la fuerte volatilidad financiera mundial que afectó el precio de la divisa estadounidense, detallan fuentes cercanas a la empresa.
Ahora, los bancos con los que contrató los derivados quieren su dinero sin importarles a qué costo.
JP Morgan, Goldman Sachs, Merryl Lynch, Citibank, Barclays y Santander son los bancos que más presiones han ejercido para el cobro de deuda sin importarles que “La Comer” llegue al concurso mercantil, sostuvo José Calvillo, encargado de la reestruturación de Controladora Comercial Mexicana (CCM).
El incremento de la deuda con dichas instituciones se relaciona con las pérdidas que experimentaron los instrumentos derivados, vinculados con el tipo de cambio, en las últimas semanas.
De acuerdo con cifras de CCM, actualmente su deuda asciende a 2 mil millones de dólares, compromisos que no cubrirá este año porque la empresa mantiene suspendidas sus obligaciones financieras gracias a la solicitud que hizo para entrar en concurso mercantil.
Ahora, “La Comer” tiene que responder por estas operaciones, y según las autoridades financieras, es una de las empresas que son investigadas para conocer si informó al público inversionista sobre los riesgos que tomó al apostar en derivados.
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) no quiere revelar algún detalle sobre las investigaciones porque la ley se lo impide.
Se apoya en recursos públicos
Ayer CCM informó a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) que su subsidiaria, Tiendas Comercial Mexicana, obtuvo un par de financiamientos (por hasta 3 mil 327 millones de pesos) para asegurar el pago a sus proveedores, aunque eso no significa que se resuelve la deuda de su Controladora.
El financiamiento procede de dos líneas de crédito, una otorgada por Nacional Financiera (Nafin) mediante su programa de cadenas productivas (factoraje) y la otra de una institución de banca múltiple.
El financiamiento de Nafin podría llegar hasta 3 mil millones de pesos; por la banca privada la cantidad es de 327 millones de pesos.
Sin embargo, a La Comer no le coviene tomar más apoyos de Nafin bajo el esquema de garantías bursátiles, ya que, como comenta José Calvillo, la empresa necesita liquidez para negociar con los acreedores.
Contrario a lo que se ha comentado, analistas del sector comercio de bancos descartan que la cadena del pelicano quiebre.
Al respecto, Eduardo Estrada, analista de Banamex Accival, manifestó que la situación financiera y operativa de Comercial Mexicana requiere que la empresa defina situación legal (por el tema del concurso mercantil) para que su operación continúe sin contratiempos.
Otros especialistas consultados que prefirieron no ser citados consideran que la negociación con sus acreedores puede extenderse a más de dos años, sin que ello implique la quiebra.