El plan del gobierno estadounidense de tomar la propiedad y el control de los bancos es un paso excepcional, pero no uno sin precedentes. Estados Unidos tiene una cultura que celebra el capitalismo laissez-faire como el ideal económico, pero en la práctica a veces se desvía. En el último siglo, el gobierno ha nacionalizado ocasionalmente los ferrocarriles, las minas de carbón y de acero y ha tenido el interés de control de bancos antes.La decisión del gobierno de asumir la propiedad en los bancos más grandes de Estados Unidos es un paso histórico que aumenta el poder económico de Washington y disminuye el de Wall Street.
El plan para respaldarlos, junto a los rescates, representa las medidas más radicales del gobierno desde la Gran Depresión y quizá en toda la historia, según economistas y expertos en finanzas.
El programa de alto riesgo busca frenar la crisis. De tener éxito, podría ser estudiado por historiadores como un caso de libro de texto del papel de emergencia que el gobierno asume para rescatar una economía tambaleante.