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A unas horas de que el presidente Felipe Calderón reconociera que ante la crisis financiera mundial México tendrá problemas en su economía, en un mensaje a través de radio y televisión, el mandatario anunció un paquete de medidas para paliar los efectos de la inestabilidad económica entre las que destacan ajustes a la Ley de Ingresos; modificaciones al Presupuesto 2009 y otorgar autonomía a Pemex para liberarlo de compromisos financieros y, con esos recursos, impulsar la economía, la inversión y el empleo.
También propuso cambios en las estimaciones económicas para el siguiente año; promoción de la inversión e impulso a las pequeñas y medianas empresas y subastar dólares para estabilizar el tipo de cambio.
De entre las medidas destaca la eliminación del esquema Pidiregas en Pemex, que son programas de inversión comprometidos a largo plazo a fin de que el gobierno se libere del compromiso de ese pago para que lo asuma sola la paraestatal y así, con recursos disponibles, 78 mil millones de pesos, se financien proyectos como el programa carretero, la red ferroviaria, para infraestructura educativa, de salud, seguridad, campo, vivienda, actividades deportivas, turismo y apoyo a pequeñas y medianas empresas.
Calderón, quien se hizo acompañar de los secretarios de Hacienda, Agustín Carstens y de Economía, Gerardo Ruiz, anunció la puesta en marcha del Programa para Impulsar el Crecimiento y el Empleo, el cual consta de cinco medidas, entre ellas, varias reformas que deberán ser aprobadas por el Congreso como la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y las relacionadas con la agilización del gasto público. En total, el paquete de medidas anunciado es el equivalentes a 1% del Producto Interno Bruto (PIB).
Gabriel Pérez del Peral, director de la Escuela de Economía de la Universidad Panamericana, comentó que falta por conocer diversos detalles de las propuestas que presentó el Presidente, aunque consideró que algunos puntos pudieran no ser viables o no tener el efecto esperado.
“Consideró que no es viable (ampliar el gasto en infraestructura) ante un menor precio del petróleo, y que en lugar de ampliación tendría que haber recorte”, comentó.
En la presentación que realizó Felipe Calderón a la nación, enfatizó que “este programa, no es un rescate financiero”. Aunque en los últimos meses el gobierno federal aseguró que la economía mexicana era suficientemente sólida, Calderón admitió ayer: “El mundo está en una grave crisis y eso afecta a México”.
Este hecho repercutirá, dijo, en la disminución de la actividad económica, en las exportaciones, turismo, en inversiones y en la baja del precio del petróleo; incluso anunció que México dejará de recibir 28 mil millones de pesos por ingresos públicos e hizo un llamado al Congreso para aprobar las reformas.