finanzas@eluniversal.com.mxBUENOS AIRES.— A pesar de ciertos discursos, como el de la presidenta argentina, Cristina Kirchner ante la ONU, donde dijo que su país era inmune a la crisis, el azote de las finanzas en Estados Unidos ya se siente en toda Sudamérica, cuyos gobiernos trabajan contrarreloj para adoptar medidas que eviten una remezón o nuevos colapsos, como el de Brasil en 1998 y Argentina en 2001.
Ayer todas las bolsas regionales cayeron al compás de la incertidumbre reinante en Wall Street.
Sao Paulo se desplomó 7.28% y Buenos Aires hizo lo propio con un retroceso de 5.28%, mientras que en Chile la bolsa perdió 3.82%. Y es justamente en esos tres países donde la crisis hace más ruido.
Pero en lo que todos los analistas y agentes de mercados coinciden es en que “el ciclo de crecimiento de estos últimos cinco años, que fueron excelentes para América Latina, está llegando a su final”, según las palabras del economista Rodrigo Valdés.
Y todo a causa de la crisis financiera de Estados Unidos, que obliga a la región latinoamericana a una desaceleración en bloque.