finanzas@eluniversal.com.mxBERLÍN.— Los dirigentes de las cuatro potencias económicas más importantes de la Unión Europea, Alemania, Italia, Francia y Reino Unido, tienen el próximo sábado una cita con la historia en París.
Gracias a una iniciativa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, los líderes de las cuatro naciones aceptaron reunirse en la capital francesa para buscar una posición común destinada a hacer frente a las turbulencias del sistema financiero que tiene en jaque a la economía mundial.
Pero, a diferencia de Washington, que propuso un paquete de rescate valorado en 700 mil millones de dólares para impedir el colapso de la banca en ese país, Europa ha sido incapaz de encontrar un lenguaje común para hacer frente a la crisis y, peor aún, para impedir que la banca europea sucumba al efecto dominó originado en EU.
El más reciente conflicto que vive la UE dejó al desnudo dos posiciones radicalmente opuestas para hacer frente a la crisis del sistema financiero. Francia, apoyada por Holanda, Bélgica, Luxemburgo y por el poderoso jefe del Deutsche Bank, propuso imitar la iniciativa estadounidense.
Pero la iniciativa francesa, que diseñó un paquete de rescate de 300 mil millones de euros, fue rechazada por Berlín, cuestionada por Londres e ignorado por Dublín.
El gobierno irlandés, actuando en solitario, decidió garantizar durante dos años la totalidad de los depósitos de los seis bancos más importantes del país, una medida que tiene un valor de 400 mil millones de euros, el doble del PIB de Irlanda.
“Alemania no puede y no emitirá un cheque en blanco para todos los bancos”, dijo la canciller alemana Ángela Merkel, al rechazar la idea propuesta por Sarkozy, y recibir el apoyo del BCE.