jose.arteaga@eluniversal.com.mxLa confianza de los consumidores mexicanos se ubica en sus peores niveles, reveló el Banco de México. De acuerdo con el sondeo de agosto, las familias mexicanas se sienten particularmente pesimistas respecto a la posibilidad de comprar muebles, televisor, lavadora y otros aparatos electrodomésticos, en relación con su capacidad de hacerlo un año atrás.
Así, el índice de confianza del consumidor decreció por decimonoveno mes consecutivo. En esta ocasión, el indicador cayó 17.1% respecto a agosto de 2007, registrando su mayor pérdida anual desde enero de ese año.
Los consumidores también mostraron escepticismo respecto a la situación económica actual del país, comparada con la de hace un año, de tal forma que este componente del índice se ubicó en 85.5 puntos, su nivel más bajo en los últimos 30 meses.
“Tuvo una caída a tasa anual de 19.8% dado que el octavo mes de este año dicho indicador resultó de 85.5 puntos y en agosto del año pasado fue de 106.5 puntos”, informó el Banco de México.
El reporte recabado en 32 ciudades y difundido ayer por el Banco de México y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG) expuso que el índice de confianza del consumidor resultó de 89.6 puntos.
El índice está integrado por cinco componentes: la situación económica actual y la esperada en los hogares de los entrevistados; percepción sobre la situación económica presente y futura del país y la visión de consumidores para adquirir bienes.
Alfredo Coutiño, economista en jefe de Moody´s Economy.com, dijo que la gente piensa que la situación económica en México empeorará, con lo cual toman precauciones al gastar menos que en otros meses.
“El deterioro en la confianza del consumidor se debe a todo este ambiente negativo que se ha generado en el país, no solamente por el problema crítico en Estados Unidos, sino por el pánico inflacionario”, puntualizó Coutiño.
Coutiño dijo que la administración del presidente Felipe Calderón enfrenta un año económico más difícil de lo que esperaban.
“Se generaron expectativas al principio del año de que las cosas no iban a ser tan malas ante el entorno externo adverso, porque se pensó que las políticas instrumentadas iban a proteger a la economía, y sí lo está haciendo, pero no completamente”, comentó el especialista de Moody’s.