ramiro.lucero@eluniversal.com.mxFelipe Calderón estableció como uno de los objetivos de su administración “abastecer el mercado interno con alimentos de calidad, sanos y accesibles provenientes de nuestros campos y mares”, según el segundo Informe presidencial.
El tema de los alimentos se convirtió en un eje toral de la administración a partir del incremento continuo en varios alimentos de consumo básico.
La inflación observada durante los primeros siete meses de 2008, medida por el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), reportó incrementos, “debido principalmente al incremento registrado en los precios de los alimentos y, en menor medida, por el incremento observado en los precios de los combustibles”.
A finales de junio se intensificaron las presiones inflacionarias en el mundo, por los incrementos en los precios de energéticos, alimentos y materias primas, lo que propició una revisión al alza en las proyecciones del Banco de México sobre la inflación. Para atenuar los efectos, el gobierno se aplicaron medidas para facilitar el abasto y el acceso de los consumidores a los mejores precios de alimentos en el mercado internacional, así como a proteger el ingreso de las familias, según el Presidente.