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El servicio de transporte entre las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) debería ser una obligación de las autoridades del aeropuerto capitalino y no una concesión, opinó Adrián Sosa Escobar, presidente del Sitio 300, uno de los grupos de transportistas que ofrecen el servicio con autobuses.
Desde la entrada en operaciones en noviembre del año pasado de la Terminal 2, los pasajeros y personal que ahí labora deben pagar una cuota de entre seis y 10 pesos (dependiendo de la compañía) para trasladarse entre terminales. Actualmente Sitio 300, Porto Taxi y Caminante ofrecen el servicio en dicho circuito además de taxis sedán, taxis ejecutivos y transportes foráneos.
Sosa comentó que “es un servicio irregular dado por el aeropuerto”, pues las autoridades del aeropuerto toleran que terceros den el servicio interterminales.
Destacó: “Lo que pasa es que su tren eléctrico no funciona, se les ha descompuesto varias veces; ha habido días en los que a las 10 de la noche han dejado a todos los pasajeros tirados”.
El líder de taxistas aseguró que están dispuestos y tienen la capacidad para continuar dando el servicio, pero pide a la administración de la terminal aérea que renueve su contrato de trabajo, el cual no han firmado desde hace más de dos años y medio. “Tenemos el derecho en ese convenio, tenemos 40 años prestando el servicio. En este momento lo que la autoridad quiere es desplazarnos al no darnos la oportunidad de crecimiento”.
Previo a la entrevista con Sosa, Héctor Velázquez, director general del AICM, había comentado que el transporte interterminales se hizo por la necesidad de empleados, pasajeros y personal administrativo del aeropuerto de trasladarse de una forma económica, pues el aerotrén es básicamente para pasajeros en conexión. “En todos los aeropuertos del mundo, todo se cobra absolutamente, de alguna manera”.
Al preguntarle por qué se les otorgó el permiso a las mismas compañías que ya prestaban otros servicios en el aeropuerto, argumentó que ya estaban ahí” y los apoyaron a tomar la medida de inmediato.
Cabe destacar que cuando entró en operaciones la Terminal 2 el servicio era gratuito. “Ahora ellos también tienen que ver su costo-beneficio y eso se está regularizando”, puntualizó Héctor Velázquez.