La tímida reducción en los precios internacionales de los granos durará sólo unos meses, coincidieron analistas de principales países exportadores de materias primas.
Las causas de la contracción de los precios durante las últimas semanas son: una disminución en la demanda internacional, un aumento en las cosechas de los mercados de mayor producción, el liguero aislamiento de la especulación sobre el mercado de los granos y la disminución de los precios del petróleo.
Sin embargo, el efecto sobre los costos de las materias primas se desvancerá en 2009. “Las presiones inflacionarias subsistirán”, aseguró Rajiv Kumar, director del Consejo Indio para la Investigación en Relaciones Económicas Internacionales (ICRIER).
Sin embargo, el fortalecimiento del dólar ha provocado que los inversionistas y empresarios reduzcan temporalmente su nivel de participación en el mercado de los granos.
“La especulación se apagó ligeramente”, dijo John Burstein, colaborador del Centro Internacional Woodrow Wilson.
Pero la tendencia será de corto plazo, pues firmas como JP Morgan ya están comprando “posiciones largas de comodities”, adelantó el director de la consultora argentina de agronegocios Agritrend, Gustavo López.
Incluso, Burstein aseguró que los precios de los alimentos continuarán con una “alza histórica” como resultado de la explosión del mercado de granos para producir combustibles.
Por ahora los productores voltean más hacia el petróleo porque su precio puede descender a 100 dólares por barril para este año, según estimaciones de Rajiv Kumar. Mientras la demanda de los granos baja para producir combustibles, la oferta incrementa en potencias agrícolas como Canadá, India, Australia y Estados Unidos.
El clima en Estados Unidos es favorable para incrementar la producción de maíz y soya, mientras que las condiciones en Europa y Rusia favorecen inventarios “récord” de trigo, señaló el director de Agritrend. Dicha producción contrasta con una reducción de la demanda en países como India, donde el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año será de 7.8%, después de tres años consecutivos que estuvo en niveles de 9%.
Lejos de beneficiarse por el efecto coyuntural sobre los precios, países productores de bienes agrícolas como Argentina sufren pérdidas.
En las últimas semanas esta nación sudamericana, líder en producción de soya, dejó de exportar 30 millones de toneladas, monto equivalente a 3 mil millones de dólares.
En consecuencia, dejaron de cobrarse mil millones de dólares por impuestos a la exportación.