El costo de los grandes males de Petróleos Mexicanos (Pemex) supera los 3 billones de pesos. Las cifras emitidas por funcionarios, legisladores, analistas, catedráticos y empresarios durante los 21 debates sobre la reforma energética revelan que en este momento cada mexicano tendría que desembolsar aproximadamente 27 mil 272 pesos para resolver la problemática operativa y financiera de la paraestatal.
De esa cantidad, 19 mil 980 pesos serían para pagar la deuda contraída por Pemex con el capital privado para la construcción de infraestructura, en lo que se denomina esquema de inversión financiada (Pidiregas).
El excesivo pasivo laboral; la pesada deuda Pidiregas; el robo de gasolinas, crudo, gas, petroquímicos; las brechas operativas de la paraestatal; la creciente importación de hidrocarburos y el subsidio a gasolinas vía Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), entre otros, son tan costosos para la petrolera y para el erario, que equivalen a la mitad de las utilidades (antes de impuestos) generadas por Pemex en los últimos 20 años o 3.4 veces el monto de reservas monetarias del país o una quinta parte del valor del petróleo económicamente explotable que tiene México en el subsuelo (reservas probadas) a los precios actuales.
Un ejercicio de sumas sobre los números que se difundieron durante 71 días en 21 foros de debate arrojan resultados sobre la verdadera dimensión de lo que aqueja a la industria petrolera: el pasivo laboral o el monto de recursos necesarios para garantizar la jubilación futura de 142 mil trabajadores, entre empleados y sindicalizados, asciende a 425 mil 621 millones de pesos.
Los compromisos asumidos con la iniciativa privada para la construcción de infraestructura, mediante Pidiregas, supone desembolsos de Pemex hasta 2031 por 2 billones 190 mil millones de pesos, incluidos pagos de amortización de deuda contraída con la IP nacional y extranjera (1 billón 622 mil millones de pesos) y los respectivos intereses (567 mil 718 mdp).
El robo de hidrocarburos, que se inició con la ordeña de ductos para obtener gasolina, se ha extendido a crudo, gas, condensados y petroquímicos y representan pérdidas para la empresa por casi 50 mil mdp anuales.