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Luego de las diversas bajas en las ventas reportadas por General Motors (18.5%), Ford (28%) y Chrysler (36%) durante junio en Estados Unidos, directivos mexicanos de estas compañías anticipan la posibilidad de que haya más “paros técnicos” en las plantas de producción mexicanas.
Consultados durante el Día del Diesel llevado a cabo esta mañana en la ciudad de México, varios ejecutivos coincidieron en que la situación de Estados Unidos es más complicada de lo que se esperaba a inicios de este año.
Las tres firmas automotrices han tenido dificultades financieras y tanto Ford como General Motors llevan a cabo, desde hace poco más de un año, una reestructuración financiera tendiente a salvar las firmas de la bancarrota ante sus competidores asiáticos.
Estos últimos no cargan con los pasivos laborales que sí tienen las estadounidenses; ésa es la principal ventaja competitiva de la que gozaron hasta mayo.
La falta de liquidez de los estadounidenses, derivada de la crisis de hipotecas basura que estalló en septiembre del año pasado, y los altos precios de la gasolina (en Estados Unidos el precio flota libremente) son factores con los que las estrategias de las dos firmas no contaban.
Así, la situación ya no depende de ellos mismos.
Cuando se dieron a conocer las cifras de mayo, que también fueron negativas, el efecto inmediato para México, por parte de General Motors, fue la ampliación de dos a tres semanas el paro técnico en sus plantas.
Por su parte, Chrysler anunció el cierre de cuatro plantas alrededor del mundo; una de ellas fue la de Toluca, estado de México, donde se dejará de fabricar el camión Kodiak.
Ford también realizó paros técnicos, pero mantiene hermetismo ante los medios de información para ahondar sobre la situación.
El objetivo de todas es no aumentar inventarios y desplazar lo que ya existe en patios y trenes de carga camino a suelo estadounidense; 86% de las exportaciones de automotores van a ese país.
Entre los consultados existe la incertidumbre de lo que sucederá y sobre las instrucciones que llegarán desde Detroit vía memorándum. Sin embargo, algunos mostraron un falso optimismo.
“En el mercado mexicano vamos superbien”, afirmó uno de ellos. En el país, al cierre de mayo las ventas acumuladas a ese mes cayeron 1.6% respecto al mismo periodo de 2007.