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Uno de los principales factores que afecta a los establecimientos comerciales y que no les permite reducir sus costos de operación (los cuales son también percibidos por el consumidor final) es el elevado costo del pésimo servicio de energía eléctrica.
Vicente Yáñez, presidente ejecutivo de la ANTAD, dijo: “Hoy por hoy más de 250 tiendas en todo el país están surtidas por plantas de energía de emergencia, debido a que Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y en algunos casos Comisión Federal de Electricidad (CFE) no pueden atender la demanda de electricidad”.
Las inversiones de las cadenas de autoservicios y departamentales en plantas de energía resultan más caras, pues se traducen en mayores costos e impactan en mayores precios al consumidor final.
El último reporte es de más de 250 tiendas que operan con plantas de emergencia, establecidas en todo el país, pero donde hay más es en la zona de la LyFC.
Un ejemplo es el Centro Comercial Parque Delta, donde desde hace más de dos años se opera con plantas de emergencia. Anteriormente las plantas eran rentadas, pero se tuvieron que comprar, manifestó Yáñez.
“LyFC es una empresa que no puede darle abasto a este tipo de desarrollos comerciales”, consideró el directivo.
Luis Antonio Mahbub, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio y Servicios Turísticos (Concanaco-Servytur), aseveró que “para nosotros la energía eléctrica representan un insumo alto”.
“El área en la que más nos pega es el área de turismo”, manifestó el líder empresarial.