ramiro.lucero@eluniversal.com.mxEn el primer semestre del año, el precio de los principales insumos para los restauranteros se incrementó entre 10% y 30%, y aunque los aumentos aún no se reflejan en los precios de los menús, a partir de junio se harán visibles hacia el comensal.
Manuel Delgado, director general de la cadena de restaurantes Potzollcalli, explicó que sus precios no han aumentado porque hicieron convenios con sus proveedores desde el año pasado.
Delgado anticipó que esos convenios terminan en mayo y se establecerán nuevas negociaciones “a precios de mercado”.
Dijo que aún con los nuevos precios, el costo para el consumidor final se incrementaría “entre un 3% y 4% máximo”.
Para Potzollcalli, que vende 250 mil órdenes de pozole al mes y atiende a 350 mil clientes en el mismo lapso, el mayor reto desde la escalada de precios en alimentos ha sido la repostería, la cual ha aumentado 6% hacia el consumidor final.
Los altos precios del aceite, las harinas y las mantequillas han propiciado que la cadena no pueda absorber los costos, dijo.
Producimos unos 200 pasteles diarios, que son distribuidos en nuestras unidades, y los incrementos han sido del 6%, dijo.
El pozole por lo regular los comensales lo comen con carne de cerdo, pero la tendencia es hacia el consumo de pollo, comentó el directivo.
Francisco Mijares, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), dijo que el sector ha resistido los incrementos, a pesar de que estos se han dado entre un 10% y 30%, según las características del establecimiento.
“Los incrementos tienen que repercutir dentro de los precios en los establecimientos, lógicamente los incrementos no han llegado a ser del tamaño que ha sido el aumento que hemos tenido”, dijo el dirigente.
Para ayudar a los agremiados a la Canirac, en estos días se teje un acuerdo con la cadena de autoservicios Wal Mart, para que la minorista ofrezca promociones a los restauranteros.
Daniel Loaeza Treviño, vicepresidente de enlace político de Canirac, comentó que el alza en los precios de alimentos a nivel mundial sí se han reflejado en productos como el aceite, el frijol, el trigo y las pastas.
Para el caso del arroz y del frijol los costos se han elevado, pero como se trata de productos económicos que se suelen usar como guarnición en los platos, no es tan fuerte el impacto.
Loaeza comentó que hasta ahora no hay señales de desabasto de ningún alimento dentro de los restaurantes y exhortó al gobierno federal de aplicar medidas que arranquen la producción de los campos mexicanos.
Mijares argumentó que este es un año difícil para la industria restaurantera, no sólo por la cuestión de los alimentos, sino también por la Ley Antitabaco (la cual ha reducido entre 20% y 25% la venta de los establecimientos), además del alza en los impuestos.