ramiro.lucero@eluniversal.com.mxEl empresariado mexicano dio su visto bueno al plan emergente alimentario, instrumentado por el presidente Felipe Calderón, y se comprometió a fortalecer sus propias iniciativas.
Ismael Plascencia, presidente del la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), se comprometió con el presidente Calderón a sostener reuniones con integrantes de la cadena alimentaria, a fin de valorar la forma en que se sumen al programa Apoyo a la Economía Familiar, tras efectuar el análisis previo.
En reunión celebrada en Los Pinos, los integrantes de la mesa directiva manifestaron su apoyo y solidaridad al presidente Calderón en el tema de alimentos.
Miguel Marón, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), dijo que el plan para contrarrestar los efectos de la crisis alimentaria tendrá sin duda efectos significativos que beneficiarán a todos los mexicanos.
“Mantener el abasto de alimento representa un reto insoslayable que requiere de firmeza e inmediatez en las decisiones e instrumentación. Es bueno que se adopten medidas que mejoren la situación de las familias más desprotegidas”, expresó Marón.
Luis Antonio Mahbub, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo, consideró que el plan será suficiente, en la medida en que los subsidios al campo lleguen de manera transparente.
Dijo que el sector privado mantiene pláticas para diseñar un esquema que permita mantener los precios sin incremento.
Jaime Yesaki, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, consideró por su parte que el segundo eslabón de la cadena productiva necesita ayuda porque el sector pecuario está “tronado”.
Indicó que el sector pecuario requiere de mayor capital de trabajo del orden de 70% u 80%. (Con información de Notimex)