humberto.nino@eluniversal.com.mxSon ejecutivos de empresa, de distintas áreas administrativas, que al menos una vez a la semana se transforman en maestros para impartir clases de educación financiera en escuelas públicas y privadas del país, desde primarias hasta universidades.
El objetivo, que niños y jóvenes “entiendan cómo funciona la economía de mercado con un contenido social y desarrollen el espíritu emprendedor”, apunta Jaime Santibáñez Andonegui, director de Impulsa, el capítulo mexicano de la organización educativa Junior Achievement.
En entrevista, agrega que los ejecutivos acuden al salón de clases e imparten el curso diseñado por esta organización sin fines de lucro como si se tratara de una materia más del programa académico.
Así, decenas de trabajadores de MetLife, Bimbo, Procter&Gamble, Alpura, American Express y JP Morgan, entre otras compañías, participan en la formación de la nueva clase de emprendedores, dice Santibáñez.
En 2007, poco más de 3 mil 300 voluntarios acudieron a impartir clases en 7 mil 145 grupos de mil 187 escuelas del país, dentro de los distintos programas de capacitación de Impulsa, de acuerdo con la organización.
El directivo destaca la participación desinteresada de los ejecutivos de empresa pues no reciben remuneración alguna, con excepción de Sonora, donde la Secretaría de Educación estatal participa con una contribución simbólica.
En el Distrito Federal, 19 empresas constituyen el ‘ejército’ de instructores. Por ejemplo, Banamex participa con poco más de 600 voluntarios y General Electric hace lo propio con un tanto igual.
La empresa presta el tiempo de sus ejecutivos, ellos toman un curso de inducción y salen a impartir las clases como si fueran los maestros, describe Santibáñez desde su oficina en la Torre Mayor.
“La idea es que los niños piensen empresarialmente para que exista una cultura empresarial”.
En primaria (70% del programa son públicas), los cursos inician con el conocimiento del entorno de los niños hasta entender el rol de las empresas en el sistema económico y aspectos del comercio internacional.
La complejidad y profundidad de los materiales avanza conforme el grado escolar hasta llegar a los programas para bachillerato y universidad. Ahí, el objetivo se vincula al estudiante con el medio de la empresa y el trabajo, a través de la simulación de una empresa durante 17 semanas.
Entre los programas de Impulsa también se encuentra Socios por un Día, Encuentro Vacacional y Trueque de Mercancía, entre otros.
En primaria el curso tiene una duración de cinco semanas y en secundaria se duplican las horas de trabajo.
Impulsa tiene presencia en 15 estados del país y el mecanismo que ha adoptado para hacerse de más escuelas se da a través de las mismas empresas, quienes buscan adoptar el programa educativo dentro de sus estrategias de responsabilidad social.