ricardo.jimenez@eluniversal.com.mxixel.gonzalez@eluniversal.com.mxEl Banco de México reconoció que las presiones inflacionarias son inducidas por las alzas en los precios de productos básicos como el arroz, pan dulce, aceites y grasas vegetales, los cuales tuvieron un ajuste anualizado en abril de 8.8%, dijeron analistas.
Informó que en abril los precios al consumidor crecieron 0.23%, por lo que la inflación general anualizada se situó en 4.55%, mientras que el mes previo dicha cifra fue de 4.25%. También mostraron avances los precios de la vivienda, loncherías, restaurantes y transporte aéreo.
“El panorama de la inflación se ve complicado, porque en los siguientes meses seguirá creciendo bajo la expectativa de que llegue a superar 5%, por lo que estaría por arriba del nivel máximo de 4.75% establecido para este año por Banxico en su pasado informe trimestral de inflación”, expuso Salvador Orozco, analista de mercados financieros de Santander.
Descartó que al banco central se le salga de las manos la inflación, pues la subyacente de mercancías con este último dato llegó a una tasa anualizada de 5.15%, mientras el sector servicios reporta un ajuste de 4.15%.
Por su parte, Mario Correa, subdirector de Análisis de Scotiabank, externó que el reporte de inflación de Banxico fue negativo, debido a que con la cifra anunciada de 0.23% complica los pronósticos de inflación para los siguientes meses, pues se espera por arriba de 4.75%.
En el corto plazo, afirmó, el Banco de México debería restringir más la política monetaria interna, es decir, aumentar la tasa de interés, con el fin de aminorar las presiones inflacionarias.
Por su parte, José Luis Machinea, secretario ejecutivo de la Cepal, indicó que en México sí hay preocupación por el aumento internacional en los precios de los alimentos, especialmente en el caso del maíz, insumo de la tortilla, pues este bien afecta en particular a los más pobres. En este sentido, añadió, “las políticas de compensación son no sólo oportunas sino necesarias”.
Explicó que las medidas que podrían aminorar el impacto a la población más pobre por el alza en los precios de los alimentos son subsidios a los alimentos y transferencias a sectores de menores ingresos, que son los más afectados, mediante programas como el de Oportunidades.
José Luis Machinea indicó que el efecto sobre la cantidad de pobres e indigentes en la región de Latinoamérica, derivada del alza internacional de los precios de los alimentos, dependerá crucialmente de las políticas de los gobiernos.