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Las empresas dedicadas a la producción de alimentos, pero sobre todo las grandes comercializadoras y especuladores, son los que han ganado con el súbito incremento en los precios internacionales de los granos básicos, como el maíz, trigo, arroz y soya, afirman analistas financieros.
En México, los productores de maíz han logrado ingresos 30% superiores a los del año pasado, cuando inició la escalada de precios en el grano.
Incluso, los ingresos para los productores de granos crecen a pesar del incremento en los insumos como combustibles, luz, fertilizantes y semillas, entre otros, comentó Víctor Suárez, presidente de la Asociación Nacional de Productores Agrícolas (ANEC) y de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz Industrializado.
“El incremento en los precios (del maíz) trae aparejado el incremento en los costos de producción”, explicó.
“Hemos mejorado el ingreso pero no en las proporciones en que nos aumentan los insumos”, acotó Carlos Salazar, secretario general de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAM).
En el ambiente internacional esta tendencia desató las quejas de Naciones Unidas en contra de la especulación en los alimentos.
El viernes pasado, el relator de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter pidió apoyo para la agricultura en los países pobres.
De Schutter consideró “inexcusable” la inacción de la comunidad internacional que por años ha hecho caso omiso a los que piden que se apoye la agricultura en los países en desarrollo. “No se ha hecho nada contra la especulación que se vio alimentada por la caída de la bolsa”.
Desestacó que los beneficios “se disparan” para productores de semillas como Monsanto, por lo que abogó en favor de una modificación a las reglas de propiedad intelectual.
En México, relata Salazar, en seis años la semilla de maíz subió 71%, la urea aumentó 100% en el último año, la gasolina y la electricidad también tuvieron un ajuste.
Estos insumos impiden que un aumento de 53% en el precio del maíz, entre marzo de 2007 y el mismo mes de 2008, repercuta en ingresos aún superiores para el agricultor. Incluso, según las fuentes consultadas, los beneficios no son para todos. Para las comercializadoras de maíz blanco, los beneficios son limitados, pues las ventas de la siembra otoño-invierno 2007-2008, están concentradas en tres empresas, según información de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca).
De un total de 3.2 millones de toneladas de compras anticipadas, la transnacional Cargill se llevó 27%, Compañía Nacional Almacenadora adquirió 26%, y la Unión Ganadera Regional de Porcicultores de Sonora 11%.
Ganancias financieras
La información bursátil también da cuenta de las ganancias que esperan las empresas dedicadas a la producción de alimentos.
Dentro de las firmas ganadoras se encuentran Bafar, la chihuahuense nacida hace 25 años dedicada a la comercialización de alimentos procesados, ya que dentro de la Bolsa Mexicana de Valores sus acciones registran una ganancia de 59.1% en sólo un año, mientras en el mismo periodo, los títulos de Bimbo registraron un incremento de 25.9%.
El analista de mercado de dinero de Metanalisis, Manuel Galván destacó que en el corto plazo los grandes beneficiados por el incremento en el precio de los granos básicos resultan los distribuidores y desarrolladoras de semillas, así como las grandes tiendas comercializadoras.
Sin embargo, el analista destacó que en el mediano y largo plazo las empresas dedicadas a la elaboración de alimentos son favorecidas, debido a que en un proceso de alza en los granos básicos forzosamente tendrán que subir sus productos.
(Con información de Ixel González)