ixel.gonzalez@eluniversal.com.mxMéxico crecerá nuevamente por abajo del promedio de los países de América Latina, y en 2008 será el país que reporte el menor dinamismo económico, con un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.8%, nivel que se sitúa incluso por debajo de Ecuador, de acuerdo con estimaciones de Merril Lynch.
La consultoría pronostica que la actividad económica en la región registrará en promedio una tasa de crecimiento de 4.7% entre 2007 y 2009, en tanto que la de México será de 3.1%.
Este nivel contrasta con las tasas de Brasil, de 4.7%; de Chile, de 5.2%, y Argentina, de 5.6% para ese lapso.
“Nuestro escenario de menor crecimiento de la economía de Estados Unidos implica un crecimiento menor en México el año entrante, a través de varios canales como remesas y exportaciones manufactureras”, expresó la firma en su reporte Global Economics.
Para Merril Lynch, entre los choques de precios y la desaceleración de Estados Unidos, México quedará atrapado entre dos fuerzas en 2008: por un lado, presiones exógenas de precios y, por otra, menor actividad económica.
“Estados Unidos está en el precipicio de su primera recesión de consumo desde 1991, la cual fue la última vez que el mercado sufrió de una confluencia de precios altos de los energéticos, condiciones laborales débiles, deflación en el mercado de bienes raíces y crédito limitado”, señaló David Rosenberg, economista en jefe de Merrill Lynch para Norteamérica.
Por otro lado, dijo que los altos precios de las mercancías mantienen la inflación en México cerca del techo de la meta, de 4%, tendencia que sólo podría reducirse gradualmente el próximo año.
Latinoamérica enfrenta retos producto de condiciones menos favorables del mercado estadounidense y de alta inflación que limitará a estimular el crecimiento mediante recortes de tasas.
En general, el trabajo hecho en años recientes de un crecimiento fuerte del PIB y la amplia liquidez global han reducido la vulnerabilidad externa de América Latina.
Conforme la demanda doméstica continúe y se consolide a través de mercados financieros más profundos, los ciclos de negocios de América Latina y Estados Unidos deberán permanecer menos correlacionados que en el pasado, dijo.
También un balance público y corporativo más fuerte hace a Latinoamérica menos dependiente de ahorros externos, y por tanto, de oscilaciones globales.
Merril Lynch considera que 2008 será un año de mayores retos para Latinoamérica, derivados de un ambiente externo menos favorable y de políticas monetarias restringidas, internamente.