fpedrero@eluniversal.com.mxDe no aplicar políticas de vinculación laboral entre empresas y universidades, México corre el riesgo de tener cada vez mayores niveles desempleo y despidos, anticipa David Arkless, vicepresidente global de la firma de recursos humanos Manpower.
Asevera, en entrevista para EL UNIVERSAL, que el gobierno cuenta con los elementos necesarios para incentivar a las empresas y expandir su economía, atraer inversiones, y depender menos de Estados Unidos, país en el que al año emigran miles de trabajadores que no encuentran un empleo digno y bien remunerado.
De visita en el país, el experto explica que México está atrasado en la aplicación de nuevas medidas que permitan una mayor vinculación entre la oferta y la demanda empresarial y que eleven la educación y ésta se oriente a las necesidades de las empresas.
Señala que, a diferencia de otras naciones, México no enfrenta la realidad de la desvinculación laboral, está agotando su tiempo y desaprovechando el bono demográfico que tendrá hasta 2025, en el cual el país tendrá el mayor número de jóvenes en edad de trabajar en toda su historia.
En ese sentido, David Arkless recomienda al gobierno mexicano aplicar medidas que generen una atracción de empleados de alto valor intelectual (con un mayor nivel de educación), crear empleos mucho mejor remunerados y lograr empatar el perfil de los trabajadores con las necesidades de las organizaciones.
Refiere que economías como Shangai enfrentaban una situación similar a la nuestra, pero el gobierno de ese país empezó a reestructurar el mercado laboral para mejorar su imagen hacia el exterior y ser considerado como un gran empleador.
Señala que, a petición de ese gobierno, Manpower llevó a cabo un sondeo entre 30 mil empresas para conocer sus planes de negocios y perfiles de los trabajadores que necesitarían durante los próximos 10 años. El resultado fue sorprendente, al registrarse un cambio de paradigma en cuanto al requerimiento de personal. En el primer lustro se logró reclutar a más de un millón 500 mil trabajadores orientados al área de servicios; 500 mil en tecnologías de la información y otros 300 mil expertos en logística.
“Ese gobierno en poco tiempo encontró profesores para cinco nuevos centros de capacitación para graduar a 70 mil egresados calificados al año y alinearlos a los requerimientos de las empresas”, destaca Arkless.
En tal sentido, el experto sugiere a México seguir ese ejemplo y empezar a hacer los cambios que la industria requiere con el fin de potenciar su crecimiento y a la vez permitir que la fuerza laboral encuentre su verdadera vocación y no se conforme con emplearse en cualquier área para la cual no se preparó.
“México, una vez que tenga su mapa completo de requerimientos de mercado laboral, deberá ver las posibilidades y ofrecer sueldos de alto valor y bien remunerados para elevar la productividad de la planta productiva”, subraya.
Comenta que México podría hacer algo similar que le permitiría en el corto plazo lograr un equilibrio entre las necesidades de la industria y el empleo.
Arkless advierte que quienes podrán sufrir las consecuencias de una inadecuada distribución del talento son aquellos que tienen menos acceso a la educación y a la capacitación, pues para los talentos calificados siempre habrá ofertas laborales más allá de las fronteras.