Sony presentará la primera televisión en el mundo que utiliza la tecnología de diodos orgánicos emisores de luz a tiempo para venderla durante la época navideña, con lo que obtiene el liderazgo en la carrera por el dominio del mercado de la próxima generación de TV de panel plano.
El grupo de electrónicos japonés empezará a vender la TV, de 11 pulgadas y apenas 3 mm de espesor, más o menos como tres tarjetas de crédito juntas, el 1 de diciembre en Japón por 200 mil yenes (mil 700 dólares).
Ejecutivos señalaron que el lanzamiento es una prueba de que el grupo sigue siendo una de las compañías de electrónica más innovadoras del mundo, a pesar de sus problemas con la consola de juegos PS3 y su derrota ante Apple en el mercado de reproductores de música digital.
Ryoji Chubachi, presidente de la firma, indicó que la pantalla es “prueba de nuestro resurgimiento técnico” en medio de las críticas de que Sony ya no fabricaba productos de atractivo masivo.
Analistas señalaron que la iniciativa de Sony para convertirse en la primera en lanzar televisiones OLED (por sus siglas en inglés) era altamente simbólica considerando el retraso en su ingreso al mercado de las TV de pantalla de cristal líquido, en el cual se vio obligada a hacer equipo con Samsung. Actualmente, Sony ha recuperado el terreno perdido y es el segundo mayor productor de televisiones de LCD después de Samsung.
La compañía precisó que empezaría fabricando 2 mil unidades OLED mensualmente. “A una tasa de producción tan baja, las ganancias netas de Sony serían de apenas 0.05% de las ventas totales”, señaló David Gibson, analista de Macquarie. “Creemos que el anuncio de hoy tiene el propósito fundamental de destacar que la innovación está de regreso en Sony y confirma que las ganancias tardarán algún tiempo”.
La tecnología de diodos orgánicos emisores de luz, que no es exclusiva de Sony, se basa en la capacidad de ciertos químicos de emitir su propia luz al aplicarles una corriente eléctrica. Esto significa que las pantallas OLED no requieren de iluminación trasera y pueden crear imágenes totalmente nítidas.
Observadores estiman que las TV OLED de 11 pulgadas, que son más pequeñas que muchas de las pantallas de computadoras actuales, serán atractivas para consumidores acaudalados que quieran usarlas como televisiones secundarias en la cocina, el estudio o la recámara.
Los precios de las televisiones de LCD y de plasma están descendiendo entre 25% y 30% cada año debido a la competencia entre rivales asiáticos, lo que está impulsando a las firmas de electrónica a desarrollar tecnologías para la nueva generación de TV.
No obstante, analistas señalan que se necesitarán al menos cinco años para que la próxima generación de TV sea comercialmente viable. La tecnología aún es inmadura y el principal obstáculo es la capacidad de producir en masa pantallas más grandes.
La compañía Toshiba, principal rival de Sony, tiene previsto lanzar una TV OLED de 20 pulgadas para 2009. Ambos grupos están enfrascados ya en una feroz batalla por los formatos de DVD de alta definición.