fpedrero@eluniversal.com.mxEl Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advierte que tras la aprobación de la reforma fiscal, en la que se pronunciaron diversos grupos de inconformes, ya surgieron quienes especulan para elevar los precios de productos básicos en el país.
Destaca que, ante una presión eventual de los precios internacionales de los granos, la autoridad ha recurrido a la solución de aumentos, los cupos de importación y de nueva cuenta se advierte la necesidad de atender una demanda creciente para mantener la estabilidad de precios.
“La autoridad tampoco ha aprendido que no todo son políticas de demanda. Abrir las importaciones en forma permanente y dejar que los consumidores decidan libremente no haría daño a nadie, sólo a especuladores oportunistas”, comenta.
No obstante, aclara, este tipo de coyunturas no debe causar sobresaltos, pues está visto que la problemática mantendrá su carácter recurrente en tanto se sigan adoptando salidas fáciles para atender los problemas del mercado interno.
El organismo que preside Héctor Rangel Domene señala que tras la aprobación de la reforma fiscal las autoridades deberán enfrentar una de las labores más difíciles de emprender, que es la de ir de lleno contra los planificadores fiscales, los cuales no escatiman recursos para eludir y evadir el fisco.
EL CEESP reconoce la importancia de la reforma fiscal en un contexto donde se vislumbra una reducción significativa de los ingresos petroleros y la necesidad de apostarle a la infraestructura para potenciar las ventajas comparativas y competitivas de México.
Una de las críticas que ha sonado mucho tras la aprobación de la reforma fiscal es la relacionada con los efectos negativos de la misma. “Curiosamente las organizaciones empresariales que clamaban en el pasado acciones contra la informalidad hoy son las que critican la aplicación del impuesto a los depósitos en efectivo”, dijo.