Los gasolineros del país solicitaron al secretario de Hacienda, Agustín Carstens, modificar la iniciativa de reforma fiscal que envió al Congreso, sobre todo en lo que se refiere al impuesto estatal a las gasolinas y la CETU, porque va a provocar descapitalización, quiebra del sector en seis meses, cierre de empresas y la pérdida de empleos.En una carta que Luz María Jiménez, presidenta de la Asociación de Gasolineros Unidos de los estados de Puebla y Tlaxcala, envió a Carstens el 23 de agosto, considera que el gobierno puede ahorrar en gastos superfluos e innecesarios, que debe eliminar los privilegios fiscales de los grandes capitales y demás políticas proteccionistas, “estamos ciertos en la medida de nuestras posibilidades que todos debemos pagar impuestos sin excepción, pero esta carga propuesta en el impuesto a gasolinas, excede nuestra capacidad de contribución”.
Consideran que dicho impuesto es altamente inflacionario y perjudicará la economía de todos.
Respecto al impuesto de 2% sobre depósitos, explica que en el importe del deposito va incluido el IVA del combustible, “y que la comisión que ganamos por la venta del combustible es tan pequeña que el pago de 2% sobre los depósitos representaría una descapitalización”.
Señala en la misiva que los impuestos ICI y CETU, tal como están planteados en la iniciativa, “nos perjudican gravemente a los empresarios gasolineros”.
“Estamos totalmente de acuerdo en que es muy justo, que todos paguen impuestos —añade—, porque la economía informal esta a la vista de todos, y es sabido que maneja millones de pesos, sin pagar una sola obligación fiscal”.
Pero ese no es el caso de las gasolineras, pues estas son empresas legalmente establecidas, dadas de alta en hacienda, que hacen declaraciones provisionales mes con mes, que realizan auditorías internas con alcance fiscal año con año y que monitoreadas de manera especial reportan a Pemex, proveedor único, con equipos de alta tecnología, vía electrónica.
Dice que el dinero que se deposita en efectivo, es el resultado de la venta de combustible, el que es propiedad de Pemex, “pues nosotros lo pagamos de forma diferida, que en el importe del deposito va incluido el IVA del combustible, y que la comisión que ganamos por la venta del combustible es tan pequeña que el pago de 2% sobre los depósitos representaría una descapitalización, que nos llevaría a la quiebra en seis meses, ocasionando el cierre de la empresa y la perdida de empleos”.
En relación la Contribución Empresarial a Tasa Única (CETU), la presidente de los distribuidores de Puebla y Tlaxcala indica que las gasolineras son negocios que pagan impuestos y cumplen con todas las exigencias de ley.
Para las gasolineras este impuesto es impagable, para estas pequeñas empresas, su aplicación significa una doble tributación, y en corto plazo una descapitalización.