Salvo Chiapas, que tradicionalmente había permanecido marginado de las ventajas fiscales, los estados de México, Veracruz, Jalisco y el Distrito Federal seguirán siendo las entidades más beneficiadas con la reforma fiscal, mientras que Baja California Sur, Colima, Campeche, Nayarit y Aguascalientes, aunque observarán una mejoría, permanecerán rezagados.Datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) muestran lo anterior y destacan que el federalismo fiscal en general plantea algunos beneficios en diversos ramos en materia de infraestructura, educación, salud y seguridad pública, porque la recaudación federal participable se incrementaría.
De aprobarse la reforma fiscal, dice el panista Gustavo Enrique Madero, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado de la República, el conjunto de los gobiernos estatales se llevarían una bolsa cercana a los 100 mil millones de pesos.
Eso, sin contar los 18 mil 500 millones de pesos que podrían obtener si el Congreso aprueba un impuesto de 4.5% a las ventas finales de gasolina y diesel, cuya paternidad ningún partido político quiere.
José Antonio González, coordinador de Entidades Federativas de la Secretaría de Hacienda, afirmó que es la primera vez en la historia de México que se le entregaría una gran cantidad de recursos a los estados.
Explicó que con la reforma todas las entidades mantienen constantes o aumentan sus transferencias como porcentaje del Producto interno Bruto (PIB) y “todos los fondos aumentan su monto debido a que la recaudación federal participable crece respecto del escenario sin reforma”.
Aun así, reconoció el funcionario, ninguno de los órdenes de gobiernos está satisfecho con el pacto fiscal.
Durante una reunión sobre federalismo, el presidente municipal de Pachuca, Hidalgo, Omar Fayad Meneses, solicitó que sean los ayuntamientos los que cobren ese impuesto, mientras que el alcalde de Ecatepec, José Gutiérrez Cureño, pidió que se amplíen las atribuciones de los municipios, posición que apoyó José Luis Durán, presidente de la Asociación de Municipios de México.
Información de la Secretaría de Hacienda indica que con la reforma fiscal los gobiernos estatales obtendrían 8 mil 818 millones de pesos adicionales en 2008 por medio del ramo 33, que garantiza aportaciones para educación, salud y seguridad social, cifra que llegaría a 21 mil 255 millones de pesos en 2012.
El ramo 33 que proporcionaría en 2008 una cifra superior a los 83 mil millones de pesos, dotaría de más recursos a Chiapas, Oaxaca, Veracruz y estado de México.
A su vez, el Fondo General de Participaciones daría a los estados 30 mil millones de pesos más en 2008; pero sólo por este ramo tendrían 285 mil millones de pesos.
La Secretaría de Hacienda expone que mediante el Fondo de Apoyo para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF), que garantiza recursos para infraestructura, los gobiernos de los estados obtendrían 2 mil 101 millones de pesos adicionales en 2008 y 5 mil 64 millones de pesos en 2012.
Por su parte, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados señala que Tlaxcala, Nayarit, Zacatecas, Oaxaca, Hidalgo, Colima y Chiapas son las entidades que más se verían beneficiadas con el FAFEF, ya que en 2008 obtendrían cerca de 20 mil millones de pesos adicionales.
En caso de que en el país no hubiera reforma hacendaria, la Secretaría de Hacienda considera que los estados del país también podrían obtener 18 mil 872 millones de pesos por medio del Fondo de Fiscalización, lo cual representa mil 876 millones de pesos adicionales.
Baja California, Chihuahua, Guanajuato, Jalisco, el estado de México, el Distrito Federal y Veracruz serían los más beneficiados con el fondo de fiscalización.
Antonio Soto, secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara baja, dijo: “Los estados se van a ver favorecidos con una parte importante, con otra Pemex y la Federación”.