¿Qué podría proponer un ex director general de una empresa de materiales para remodelar viviendas a Grupo Chrysler? Cerberus Management Capital, los nuevos dueños de la armadora, considera que Robert L. Nardelli podría aportarles mucho, sobre todo por los resultados mostrados en su paso por General Electric y Home Depot.A la división de energía eléctrica de GE, el nuevo presidente y director general de Chrysler le cuadruplicó sus ingresos hasta llevarlos a los 20 mil millones de dólares anuales. Su paso por esta empresa fue de 1971 a 2000. La dejó luego de no perder la carrera para ser el sucesor de John F. Welch, quien se retiró justo en el amanecer del nuevo milenio.
Home Depot le hizo un propuesta casi de inmediato. Nardelli no declinó la oferta, sobre todo por el atractivo esquema de pagos que incluía su contrato. Hizo crecer las ventas y la presencia de la compañía a nivel mundial, pero el estilo de gestión de este ejecutivo (crítico, franco y autoritario) hizo que entre sus empleados se anidara el resentimiento. Su retiro de la empresa de materiales en enero pasado fue polémica, sobre todo por la liquidación de 240 millones de dólares, que incomodó sobre todo a los accionistas en el mercado de valores estadounidense.
Nardelli no es el único CEO que llega a dirigir una compañía a la otrora poderosa industria automotriz estadounidense. En septiembre del año pasado tomó los destinos de Ford Motor Company Allan Mullaly.
Este último salió en medio de la admiración de empleados y accionistas y dejando como herencia el proyecto del B-787 Dreamliner, la aeronave que competirá contra el Airbus 380 por el mercado de los vuelos intercontinentales.
Para analistas de la industria el arribo de Nardelli es un primer mensaje la firma retoma sus raíces estadounidense y las decisiones serán tomadas en Detroit y/o Nueva York (sede de Cerberus) y no más en Sttutgart, ciudad alemana donde se asienta el corporativo de los ex dueños y ahora socios minoritarios, Daimler.
Analistas como Guido Vildozo, de Global Insight, consultora con sede en Washington, señalan que el nuevo ejecutivo tiene ante sí tres retos importantes.
El primero de ellos será tratar con una enorme cadena de distribuidores en suelo estadounidense y que claman por un pronto retorno a los buenos tiempos. Segundo, reducir los altos costos en los incurre la compañía por las garantías que tiene que cumplir ante diversos problemas de calidad en la mano de obra.
Por último, de las Tres de Detroit, es la que menos participación de mercado tiene (14.4%, en tanto que General Motors posee el 24.75% y Ford el 17.52%), también adolece de una marca bien posicionada fuera de los Estados Unidos.
¿El impacto para México? Nardelli no ha hablado en particular del país. En su primer y única conferencia de prensa hasta ahora dijo que los mercados emergentes serán la plataforma para el crecimiento de Chrysler. Mencionó a Latinoamérica.
En México, Joseph ChamaSrour, presidente ejecutivo de Chrysler, aseguró en entrevista que las inversiones seguirán adelante, “la compra de Cerberus no cambia nada y seguirán fluyendo los recursos para la planta de Toluca y la nueva planta de motores en Coahuila”, dijo.
Acerca de recortes al personal en la plantas en México, el directivo aseguró que no hay nada hasta ahora.