Los gobernadores mexicanos no avalarán la propuesta del nuevo impuesto a las ventas finales en gasolina, diesel, cervezas y tabaco.En general, los mandatarios estatales no están interesados en respaldar el proyecto del Poder Ejecutivo de reforma fiscal con relación al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), ya que el gravamen les ocasionaría un alto costo político y fuerte desgaste porque tienen que buscar el consenso en sus congresos locales.
Hoy, en Villahermosa, Tabasco, los responsables de las finanzas estatales se reunirán con diputados, senadores y funcionarios de la Secretaría de Hacienda para analizar la propuesta de reforma del esquema e federalismo fiscal en el país.
Armando Arteaga, secretario de Finanzas de Baja California, dijo que “es un tema delicado” que debe ser bien analizado para que las entidades federativas no pierdan competitividad ni representatividad política al interior de sus estados.
Agregó que lo mejor sería que el gravamen fuera de carácter federal para evitar tasas diferenciadas y que sean ciento por ciento participable para los estados.
Expuso que para Baja California el tema es especialmente complicado, porque si se aplica el impuesto a las ventas finales, la población se irá a Estados Unidos, donde podrían adquirir cervezas, tabaco o gasolina a precios más bajos, con efectos letales para el comercio local.
Para Humberto Suárez, tesorero de Michoacán, sólo si el impuesto es aplicado por las 32 entidades y a la misma tasa, podría fortalecer a los gobiernos locales. “Así lo planteamos desde la Convención Hacendaria de incrementar los recursos”.
A su vez, el consultor Jaime Zabludovsky, vicepresidente de la empresa Soluciones Estratégicas, dijo que si se llega a transferir la facultad a los estados , no se deben generar más impuestos para la población. “Cualquier gravamen especial es poco eficiente y son poco equitativos para obtener recursos fiscales, vemos con preocupación eso”, señaló.
Por su parte, David Colmenares Páramo, miembro del Colegio Nacional de Economistas, indicó que se debe evitar el incremento de la carga fiscal en esos productos.
“Se debe permitir a los estados la administración de ese gravamen al 100%, con la participación que le corresponda a los municipios”, expuso el especialista.
El ex funcionario de la Secretaría de Hacienda en materia de coordinación con los estados, mencionó que los elementos que quedaron fuera de las discusión de la reforma hacendaria fueron: la acreditación de los impuestos cedulares; el impuesto a las ventas al público en general y el gasto educativo.
“Hay entidades que destinan más de la mitad de sus recursos al gasto educativo, hay por lo menos 20 estados que destinan menos del 10% y dos entidades que no destinan nada”, expuso.