Fernando Pedrero, Arturo Zárate, Andrea Merlos, José Manuel Arteaga y Ricardo Gómez
El Universal
Miércoles 18 de julio de 2007
Ante la presión de la cúpula empresarial y el consenso entre los principales partidos de oposición en diferentes foros, el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, Fernando Sánchez Ugarte, estableció que la Contribución Empresarial a Tasa Única (CETU) podría sufrir modificaciones.“Estamos revisando las opciones. No quiero descartar ninguna opción, pero eso tendría un impacto recaudatorio que se tiene que ponderar”, señaló al término de una reunión con la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
Advirtió que, si se quiere recaudar menos, los diputados tendrán que poner una tasa menor, pero si lo que se quiere es recaudar más, entonces se tiene que mantener la tasa propuesta.
En este marco, Sánchez Ugarte reconoció que algunos trabajadores en régimen de honorarios podrían salir afectados por el nuevo gravamen.
Además, durante la jornada, PRI, PRD, PT, PVEM y Convergencia acordaron emprender una nueva reforma del esquema fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El objetivo, reexplorar y reexplotar 9 mil pozos cerrados con recursos que se obtendrían de ese cambio.
Con las medidas planteadas por los partidos para reformar la Ley Federal de Derechos en materia de hidrocarburos, se fortalecerían las finanzas de Pemex, y Hacienda dejaría de recibir de la empresa alrededor de 60 mil millones de pesos.
Esta reforma sería el punto de partida para después modificar otras leyes, que llevarían a la paraestatal a su modernización, a revertir las importaciones de gasolina, diesel, petrolíferos y petroquímica, destaca la iniciativa firmada por diputados y senadores, por la mayoría de los grupos parlamentarios, a excepción de Acción Nacional.
Son pozos que se cerraron hace 10, 20 y 30 años, pero que todavía no están agotados, que se explotaron a nivel de subsuelo y que ahora pueden ser aprovechados con otros sistemas. La estimación de la empresa es que se podrían obtener 200 mil barriles adicionales, mínimo.
Antes, el sector empresarial del país demandó de los poderes Ejecutivo y Legislativo corregir el planteamiento original de la reforma fiscal, sobre todo respecto a la Contribución Empresarial a Tasa Única (CETU); lograr un periodo de coexistencia no mayor a tres años del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y permitir la deducibilidad de salarios y prestaciones sociales, a fin de evitar efectos negativos que pongan en riesgo la inversión y el empleo.
En conferencia de prensa para anunciar la postura oficial de los 12 organismos cupulares que conforman el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), su presidente Armando Paredes insistió en que la iniciativa privada demanda una reducción de la tasa de la CETU a 12%, lo que permitiría no afectar a quienes hoy contribuyen; lograr la deducibilidad de salarios, los impuestos locales sobre éstos y las contribuciones sociales (IMSS, Infonavit y SAR) en la CETU, con el propósito de fomentar la inversión, el empleo y un mayor crecimiento económico, y exigió el desmantelamiento del ISR antes de 2010.
El CCE pretende que las autoridades reconozcan las inversiones y los atributos fiscales existentes al 31 de diciembre de 2007 para evitar distorsiones en el periodo de transición, y por consiguiente una doble carga tributaria para las empresas; establecer la CETU como impuesto mínimo y no máximo, lo que garantizaría una neutralidad del impuesto; además de evitar doble tributación.