La participación de la banca comercial en el programa de infraestructura será mediante el incremento del financiamiento al sector privado.Enrique Castillo Sánchez Mejorada, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), mencionó que el gremio apoyará al crecimiento económico del país, mediante un aumento en la canalización de recursos.
En entrevista, el también director de Ixe comentó que en el anuncio del plan de infraestructura las instituciones estarán presentes y “desde marzo hay el compromiso de apoyar”.
Hace unos meses, la ABM ofreció colocar créditos por 3 billones de pesos en sectores como infraestructura, pequeñas y medianas empresas y el campo, en un plazo de seis años.
La intención es que los préstamos totales al sector privado avancen de 13.5 a 27.8% del Producto Interno Bruto (PIB).
En la actualidad, la banca financia alrededor de 5 mil millones de dólares anuales a infraestructura.
Sin embargo, un documento del organismo admitió que para incrementar esa cifra es indispensable trabajar en diversos aspectos.
En principio, se requiere fortalecer el marco jurídico a nivel federal, estatal y municipal; procurar la fortaleza financiera del Estado mexicano y organismos descentralizados.
Además, es indispensable tener una asignación clara y eficiente de riesgos en los contratos que celebre el sector bancario con los distintos niveles de gobierno, a fin de eliminar cualquier grado de discrecionalidad de las autoridades.
En el documento se planteó la necesidad de adecuar el marco de capitalización de riesgos de crédito y mercado, así como de generación de reservas que reconozca el riesgo gubernamental implícito en las operaciones del sistema bancario con las entidades públicas.
Otro de los pendientes es clarificar y simplificar el régimen fiscal aplicable a los proyectos, principalmente en el impuesto al activo y la deducibilidad del costo financiero del proyecto.
La ABM recalcó que es importante vigilar que los proyectos tengan viabilidad técnica y económica, establecer mecanismos de licitación más eficientes, cuidar la capacidad técnica de los consorcios que participen y redefinir el papel de la banca de desarrollo.
Castillo Sánchez Mejorada comentó que los intermediarios tienen los suficientes recursos para prestar.
“Estaremos en la firma del acuerdo no sólo como testigos sino como instrumentos activos del financiamiento de recursos”, agregó.
Alonso García Tamés, director de Banobras, admitió hace unas semanas que desde fines de los 90 el gasto del gobierno en obra pública se redujo de manera considerable al pasar de 9% a sólo 4.1% del PIB, como resultado de mayores recursos a programas sociales.