Las empresas que operan en México gozan de un alto nivel de confianza entre la población, el cual es superior a cualquier otra institución pública o privada. Sin embargo, para elevar ese índice es necesario que éstas ofrezcan un mejor trato a sus empleados, revela el estudio "Barómetro de la Confianza 2007", elaborado por la agencia de relaciones públicas Edelman.En conferencia de prensa, posterior a la presentación de la encuesta, Tim Scerba, presidente y CEO de Edelman México, Centroamérica y El Caribe, explicó que el sondeo entre 3 mil 100 líderes de opinión de más 18 países, revela que 60% de los encuestados confía más en las empresas que en medios de comunicación, organismos no gubernamentales o el gobierno.
En 16 de 18 naciones, los encuestados creen que las empresas tienen un impacto más positivo que negativo dentro de la sociedad.
Sin embargo, destaca que en el caso de México el grado de confianza de las personas hacia el sector empresarial es mucho mayor que en otras partes del mundo. De los encuestados 71% dijo confiar más en las empresas que en otras instituciones, incluyendo el gobierno, que encabeza la lista de las menos confiables con 47%.
Este hecho, detalló el directivo, se debe a que los individuos ven en las organizaciones una contribución hacia el bienestar y desarrollo de la población y de su entorno, y coadyuvan además con el gobierno para dar rumbo y crecimiento a la economía, pero se espera que éstas contribuyan a una baja de la pobreza, aporten recursos para reducir el calentamiento global, defiendan los derechos humanos y aporten seguridad.
El sondeo especifica que en México se confía más en las compañías extranjeras, siendo las que gozan de mayor grado de confianza las canadienses, seguidas de las alemanas, holandesas y suecas. Desde la perspectiva de los mexicanos, las empresas rusas, chinas e indias tienen el menor nivel de credibilidad. Aunque en el extranjero la confianza hacia las empresas mexicanas no es recíproca.
Pero la confianza que se tiene en las organizaciones debe ir de la mano de acciones contundentes. Estas empresas deben ganar credibilidad asegurando, entre otras acciones, que sus productos cumplan con estándares de calidad y bienestar, que tengan un mejor trato hacia sus empleados, que comuniquen su desempeño financiero, y presenten reportes sobre responsabilidad social, actividad que resulta la más importante para construir dicha confianza.
Entre los factores que disminuyen el nivel de credibilidad de una empresa están el enfrentar crisis ambientales, realizar prácticas no éticas, vender productos defectuosos, concretar despidos a gran escala, estar bajo investigación gubernamental, o enfrentar escándalos financieros como los casos de Enron y WorldCom.
La encuesta destaca que el precio de no ser confiables es muy alto para las empresas, quienes deben enfrentar la negación del usuario a consumir sus productos o servicios, a no trabajar ni invertir en esa compañía; asimismo, surgen las protestas y las críticas, se realizan investigaciones de sus operaciones y se ignora cualquier intento por comunicar cosas positivas, porque se pierde la credibilidad, la cual es muy difícil de recobrar.