La atención al cliente es la única coincidencia entre la carrera que estudió Celia Talavera, licenciada en Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras, y su actual empleo en la empresa de telecomunicaciones Nextel. A pesar de que ella ejerció su profesión, por un tiempo tuvo que dejarla porque "pagan muy poco", y la única manera de ganar más dinero es rolando turnos, o bien "tener una agencia propia"."Mecanografiar, mandar faxes, tomar dictados, enviar correspondencia", eso es lo que hace una secretaria bilingüe, pero en su trabajo como recepcionista en el Banco de México, Rocío dice que "atender a la gente y contestar teléfonos" es lo único parecido a lo que ella debería hacer, "en cierta forma sí, pero no es lo que yo estudié".
Estos son sólo unos ejemplos de cómo la falta de oportunidades de empleo, mayor competencia por los puestos disponibles y sobreoferta de profesiones tradicionales provoca que más personas desarrollen tareas distintas a las de su carrera.
Las cifras del fenómeno
Los datos más recientes del Instituto de Geografía, Estadística e Informática (INEGI) revelan que del total de la población ocupada con estudios profesionales en México, 36.5% "no aplica las habilidades de la formación recibida", tendencia que va en ascenso porque respecto del primer trimestre de 2005, el número de personas en esta situación aumentó 130 mil 598.
Hasta el tercer trimestre del año pasado, la masa laboral egresada de una carrera a nivel técnico o licenciatura en el país se ubicó en 10 millones 462 mil personas, lo que significa que 3 millones 827 mil empleados se dedican a actividades no relacionadas con su profesión.
Además, hasta la primera mitad del año pasado, del millón 562 mil personas que buscaban un segundo trabajo, 2.4% lo hizo con el objetivo de encontrar una opción más acorde con su experiencia y conocimiento.
En contraste, Fernando García, socio director de la empresa de reclutamiento y selección de personal, GMC Factor Humano, calculó que la cifra de personas que trabajan en alguna actividad no relacionada con sus estudios es mayor a 70%. El especialista consideró que, a diferencia de otros países, en México parte del problema radica en el hecho de que las carreras más demandadas no se cierran por periodos (por ejemplo, de cinco años o más), necesarios para que surjan de nuevo vacantes.
Las consecuencias laborales
Desde el punto de vista de los expertos en recursos humanos, esta situación provoca un cierto grado de insatisfacción en los empleados, quienes no rinden lo suficiente en sus compañías. "Si una persona no encaja 100% en el perfil del puesto puede ser que le cueste más hacer sus labores, o bien realiza muy bien su trabajo pero sin estar satisfecha", dijo Laura García, gerente de Manpower, empresa de reclutamiento y selección de capital humano.
Por su parte, Yanis Raptis, director general de la firma Right Management, explicó que además de la falta de diversificación de carreras, muchos jóvenes forman familias sin terminar antes sus estudios, lo que los obliga a entrar al ámbito laboral para cumplir con los compromisos y responsabilidades económicas, entonces se emplean en opciones distintas a su formación. "La necesidad es tal que dicen: lo primero que encuentre, pero el gran dilema es que ya no salen de ese trabajo porque empiezan a ganar dinero y les da miedo volver a salir a buscar otro empleo", consideró.
Los especialistas en recursos humanos consideraron indispensable una mejor planeación de las carreras ofertadas por las universidades, mediante estudios proyectados a largo plazo y estrecha comunicación con el sector empresarial. A su vez, los estudiantes necesitan informarse del mercado laboral con ayuda de medios especializados como el Observatorio Laboral, un servicio que proporciona la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. "Es cierto que nos encontramos con carreras saturadas, pero también dentro de esas se necesita gente con especialización. Por ejemplo, en México hacen falta contadores que sepan de la legislación fiscal de EU, porque las multinacionales entregan reportes de resultados financieros a los corporativos en ese país", destacó García.
Raptis sugirió conocerse a sí mismo, las habilidades, aptitudes y áreas de interés, "eres tu producto y debes conocerte bien para venderte mejor", además de estudiar el mercado laboral para entender dónde están las oportunidades. A las empresas les sugirió evaluar a los candidatos mediante estudios sicométricos y assessments (pruebas que permiten predecir el rendimiento de una persona en un puesto de trabajo).