Si México logra concretar las reformas estructurales, se podría estimular el crecimiento de la economía, mismo que se reflejaría en el aumento del Producto Interno Bruto (PIB) por habitante, aunque no necesariamente en una mejora en las condiciones de vida de la población.Un estudio elaborado por la Comisión de Hacienda del Senado de la República afirma que todos aquellos países que realizaron reformas estructurales en las últimas dos décadas lograron un incremento importante en el PIB per cápita. El trabajo incluye los casos de Irlanda, Chile, Corea, España, Nueva Zelanda, Australia y Canadá.
El caso más dramático es el de Irlanda, nación europea a la que las reformas estructurales le permitieron que su PIB per cápita creciera más de 160% de 1980 a 2003, al pasar de 10 mil 615 a 28 mil 247 dólares.
Al respecto, Gustavo Enrique Madero, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, opinó que si México lograra realizar la reforma fiscal, de pensiones, energética y laboral, en 2025 el PIB per cápita llegaría a 25 mil dólares por habitante, lo que significaría un incremento superior a 200% si se considera que al cierre de 2005 el PIB per cápita de los mexicanos se ubicó en 7 mil 310 dólares.
Alejandro Werner, subsecretario de Hacienda, explicó que al comparar el ingreso per cápita de México contra naciones que tuvieron un desempeño notable, entonces se nota la falta de avances en el país, lo cual generó enormes brechas. "Cuando nos comparamos con respecto de una muestra de países con un grado de desarrollo similar y sustancialmente menor, como China, vemos el costo de no avanzar en forma decidida en una agenda de modernización de nuestra economía y flexibilidad de los mercados, en búsqueda de una mayor competitividad", comentó el funcionario.
Sin embargo, especialistas económicos consideran que permitir que el crecimiento del país dependa de los cambios estructurales es demasiado peligroso si se considera la inmovilidad legislativa.
Incluso, para la calificadora internacional Fitch es muy importante para México lograr las reformas fiscal, de pensiones y energética, ya que de lo contrario la calificación se vería mermada, lo cual traería repercusiones para el resto de la economía.
La firma advirtió que un mayor déficit fiscal pudiera afectar potencialmente la confianza de los inversionistas locales y extranjeros, con lo cual se dañaría la llegada de inversión, el crecimiento y el mejoramiento del PIB per cápita.
"El país sólo se ubicaría por debajo de China, Estados Unidos, la India, Japón, Brasil e Indonesia. Le ganaríamos a Alemania, Inglaterra, Francia e Italia que están por encima de nosotros", comentó el legislador.
Según el estudio, Chile, país sudamericano que es un modelo a seguir por los funcionarios de México, logró incrementar su PIB per cápita 82% entre 1980 y 2003.
"Queda completamente demostrado que aquellos países que estaban peor que México económicamente hablando, después de 25 años, después de realizar sus reformas, sus habitantes están en mejores condiciones de vida", agregó Madero.
Un análisis elaborado por el Centro de Análisis y Difusión Económica (CIDAC) señala que la opción para impulsar el progreso económico es el crecimiento del producto por persona, acompañado de políticas públicas que tiendan a reducir la desiguladad del ingreso.
De acuerdo con el organismo, la experiencia internacional pone en claro que son varios los aspectos relevantes que se deben considerar: estabilidad de precios, protección a los derechos de propiedad, reforma tributaria, impulso a la educación, flexibilidad del mercado laboral, la eficiencia en la asignación del gasto social y el fomento a la productividad.