L uis E. Giusti, miembro de la Junta de Expertos de la Agencia Internacional de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) con sede en Paris, aseguró que "es muy difícil invertir en México en este momento".Añadió que "el espacio para penetrar la industria petrolera mexicana es muy restringido para quienes desean apostar sus capitales en este sector".
El también consejero del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), que opera en Washington, explicó que aunque hay muchísimas empresas multinacionales interesadas en venir a México, en especial al sector energético, y compartir riesgos, "disponen de poco espacio para operar como inversionistas, por razones de marco legal".
En conferencia de prensa, dijo que los mexicanos van a tener que decidir entre quedarse con Pemex como está: sin dinero, muchísimas ineficiencias, endeudado, que tiene que importar gasolinas y ver desaparecer sus recursos petroleros, o lograr que otros inviertan.
Es decir, añadió, "aliviarle la carga a Pemex y que sean los inversionistas los que asuman el riesgo".
No obstante, Giusti aseguró que él recomendaría invertir en la industria petrolera mexicana, por el enorme potencial que tiene, sobre todo en aguas profundas.
Lo que está faltando en México es un ente regulador.
Por otro lado, Giusti pronosticó una mayor caída en los precios internacionales del petróleo en el corto plazo.
"Me parece que una banda entre 40 0 45 dólares por barril para los crudos marcadores como el WTI (West Texas Intermediate), sería ideal para los productores".
¿Considera que fue excesivo el precio que el gobierno mexicano y el Congreso fijaron para la mezcla mexicana en el 2007 (42.80 dólares por barril)?, se le cuestionó.
"Yo la hubiera puesto más baja, tendría que haber sido más conservador", expuso.