La economía estadounidense registró el año pasado su menor tasa de crecimiento de la productividad laboral en más de una década, con un aumento de la producción por hora inferior al de Japón y la Unión Europea (UE). La caída intensifica las dudas sobre la capacidad de la Reserva Federal (Fed) para recortar las tasas de interés al tiempo que la economía estadounidense declina.Investigación que será publicada hoy por el Conference Board, la organización internacional de negocios, muestra que la productividad laboral de Estados Unidos en la economía en su conjunto avanzó 1.4% en 2006, debido a que el descenso en el crecimiento económico coincidió con un rápido incremento en el empleo.
Gail Fosler, economista en jefe del Conference Board, indicó al Financial Times que era poco probable que la disminución fuese cíclica. Más bien, fue resultado de los menores avances en las industrias de servicios, así como de una intensificación de "las preocupaciones acerca del impacto de la productividad en las tecnologías de información y de comunicaciones".
De continuar un ritmo débil de aumento en la productividad, "incluso en un entorno de bajo crecimiento", señaló, "la economía estadounidenses se desempeñará cerca de su máximo potencial", restringiendo la capacidad de la Fed para recortar las tasas de interés.
Las mejores cifras económicas divulgadas este año, junto con los indicios que están surgiendo de un declive en el potencial económico estadounidense, han provocado que en las últimas semanas disminuyan las expectativas del mercado sobre un recorte a las tasas.
Los inversionistas consideran ahora que sólo existe alrededor de 10% de probabilidades de que se produzca una reducción en las tasas oficiales de interés en la reunión en mayo del comité de fijación de tasas de la Fed, según el Banco de la Reserva Federal de Cleveland.
La reducción del crecimiento de la productividad en el conjunto de la economía estadounidense registrada en los últimos tres años -a la mitad de la tasa registrada en 2002 y 2003-, contrasta con el incremento de la productividad en Japón, impulsado por el aumento en las exportaciones manufactureras según las cifras comparables a nivel internacional del Conference Board.
La productividad laboral de Japón aumentó 2.5% en 2006 gracias a que las empresas manufactureras aprovecharon la creciente demanda china además de los destinos de exportación tradicionales.
Europa mejoró considerablemente su desempeño en productividad el año pasado, debido fundamentalmente a que registró su primer año de crecimiento económico fuerte desde 2000.
No obstante, el avance en los países nórdicos y Alemania encubrió la persistente debilidad en el sur de la zona, donde el crecimiento fue generado por un alza en el empleo más que por una mejora en la eficiencia de las economías de España, Italia y Portugal.
Según el Conference Board, el crecimiento de la productividad se mantuvo extremadamente alto en China, la India y otros países emergentes de Europa oriental, en virtud de que compañías ineficientes desaparecieron y enormes números de trabajadores salieron de sectores relativamente ineficientes como agricultura y manufactura.
China registró un crecimiento de la productividad de 9.5% en 2006, mientras que la India logró 6.9% y los 12 nuevos estados miembros de la UE 4.1%.