Wang, el chico más cool de Manhattan
Natalia Gutiérrez
El Universal

Jueves 11 de junio de 2009

Alexander, quien diseña para su propia firma, ya disfruta de las mieles del éxito a sus escasos 26 años

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¿Qué tienen en común Nicole Richie, Kate Moss, Mischa Barton, Rihanna y Sarah Jessica Parker? Además de un estilo imitado por muchas, una que otra prenda de Alexander Wang en su armario.

Pero, ¿quién es este joven de ojos rasgados y baja estatura que ha despertado a la moda estadounidense del letargo en el que había caído? y, sobre todo, ¿por qué es uno de los nombres que hay recordar a partir de ahora?

Después de Marc Jacobs, ningún otro novel creador había avivado la curiosidad de la crítica y la pasión de los fashionistas como lo ha hecho Wang, egresado de la afamada Parson’s Design School.

Alexander creció en el seno de una de tantas familias de origen chino que habitan en la ciudad de San Francisco, California, de la que recibió todo el apoyo para emprender sus proyectos.

A los 18 años, Wang se mudó a Nueva York para estudiar diseño de modas; sin embargo, un año después abandonó la carrera y comenzó a labrar su propio camino en forma independiente.

 

Estilo callejero

El creador considerado el sucesor de nombres como Calvin Klein y Donna Karan afirma: “Cualquiera puede arreglarse y verse glamouroso, pero es la forma en la que la gente viste en las calles lo que dicta la moda”.

Esta particular visión le ha valido la consagración entre los bloggers fashionistas, sobre todo, de chicas provenientes del Norte de California, quienes adoran la manera en que Alexander introduce en las siluetas refinadas un concepto de moda urbana.

En 2005 presentó su primera colección, la cual estuvo basada en el tejido de punto, pero fue en 2007 cuando mostró una línea 100% femenina, misma que fue adquirida para venderse en más de 200 boutiques alrededor del mundo.

Las prendas de Wang tienen un toque punk, neogótico y minimalista, con inspiración en los 90; de hecho, el que fuera becario de Derek Lam es en gran parte responsable de traer de vuelta los blazers grandes, los shorts de mezclilla, los chalecos y las camisetas percudidas.

La especialista en moda, Meenal Mistry, encargada de reseñar algunas pasarelas para Style.com, señaló que “el estilo de Alexander es muy particular, aunque esté dedicado a las veinteañeras”, afirmando que “es un diseñador con los pies bien puestos sobre la tierra”.

Por algún tiempo, sus creaciones fueron consideradas como “un lujo moderado a precios moderados”; pero su creciente fama y la recesión económica han aumentado el valor de las prendas de Wang y actualmente, los precios oscilan entre los 5 mil y los 18 mil pesos.

El suceso

En 2008, Alexander Wang obtuvo uno de los reconocimientos más importantes de la industria: el Vogue/CFDA Fund, una beca que reconoce al joven talento con un fondo de 200 mil dólares.

Sin duda, este acontecimiento cambió el rumbo de su carrera y a partir de entonces fue reconocido como el chico más cool de Manhattan, sobrenombre que no ha podido ignorar ni Anna Wintour.

La editora de la edición estadounidense de Vogue es muy selectiva al momento de asistir a los desfiles. Sólo personajes como Oscar de la Renta, Karl Lagerfeld, Ralph Lauren y, ahora, Alexander Wang, pueden presumir de la presencia en primera fila de esta dictadora de la moda.

Actualmente, las colecciones del creador californiano aparecen en revistas como Harper’s Bazaar, Elle, Nylon y V Magazine y son fotografiadas en maniquíes como Gisele Bündchen, Caroline Trentini, Lara Stone y Erin Wasson.

Esta última top es una de las musas consentidas de Alexander; sin embargo, existe una polémica que rodea a ambos. Se dice que Wang recrea el look de la modelo para diseñar su línea y que es ella la verdadera mente tras el estilo de la firma.

Cierto o no, la realidad es que la esencia de Erin ha ayudado a engrosar las ganancias de Wang, posicionando a su marca como una de las más demandadas, incluso por importantes tiendas departamentales como Barneys New York y Saks Fifth Avenue.

A pesar de todo, el mayor mérito de este ex practicante de la revista Teen Vogue es haber logrado el éxito como empresario independiente, ya que su firma —por el momento— no pertenece a ningún emporio de moda como LVMH (Louis Vuitton Moët Hennessy), dueño de casas como Christian Dior y Fendi.

Pero Wang no se conforma con esto y hoy colabora con GAP para reinventar las prendas khaki y trabaja en su línea exclusiva de camisetas llamada T by AW.

Además está nominado para el premio Swarovski al mejor diseñador de ropa femenina 2009 por el Council of Fashion Designers of America. Nada mal para un joven de 26 años que “sólo quiere diseñar para la mujer sexy que puede jugar basquetbol en un vestido”.

 



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